noticiasgalicia.com
   
   | Galicia en Páxinas | Vinos | Golf | GaliciaEmpleo | Parque Natural Islas Atlánticas | ViajarGalicia | DirectorioWebsGallegas | Pueblos de Galicia | El Tiempo |
   | Envio de titulares | Página de inicio | Agregar a favoritos | |
El artículo

Tolerancia
| Aloma Vidal |

Dos líderes del partido político que representa a cerca de diez millones de ciudadanos fueron ayer agredidos e insultados en una localidad catalana, una vez más. Una vez más, niñatos que hacen de trapos banderas y del vacío consignas, niñatos consentidos, niñatos amamantados con la baba caída de la mueca-sonrisa de Zapatero gritaron los mismos insultos de siempre, esos cuyo significado no entienden pero que les han implantado en el cerebro para que los jaleen cuando convenga, vomitando con rabia la leche agriada de odio con la que los están malcriando. Saben tan poco de nada que cuando vociferan facha y fascista desconocen que se están definiendo a sí mismos. Les han convencido de que luchan por la tolerancia.

Nuevamente, a los representantes del Partido Popular les fue negada la protección necesaria ante una acción intolerable de los en verdad protegidos que, otra vez, fue tolerada. Fue, incluso, sonreída por la mueca de la nodriza de los niñatos, quien, en otro acto en la misma Cataluña, se jactaba, rodeado de fuerzas de seguridad, de sentirse allí tan cómodo, no como otros. Él, Zapatero, es la madre de todas las tolerancias.

En la misma Cataluña, los niñatos tenían pensado boicotear una cumbre de ministros europeos con acciones de las que, días atrás, ofrecieron varios adelantos a modo de advertencia. Y lo han conseguido: no habrá cumbre, el boicot ha sido un éxito y ellos han vuelto a ganar. Se ha impuesto, de nuevo, la tolerancia.

Mientras, el ama de cría presidente alimenta los apetitos de los terroristas sentándolos a la mesa, dispuesto a ceder a sus chantajes, propicio a acercar a sus presos, presto a mostrarles que una presión a tiempo puede reducir mucho tiempo de prisión para un matarife que, seguro, algún día fue niñato. Decidido a obligarnos a todos a negociar con ellos, a que miremos de reojo a las víctimas y les ofrezcamos a los asesinos toda nuestra tolerancia.

Y cuando se ve atrapado en su propia sonrisa de falsedad, cuando no es capaz de cerrar la mueca y la baba le inunda hasta incomodar sus fantasías, desentierra Zapatero a los muertos de una guerra de la que los niñatos no saben nada pero sobre la que él les está fabricando una memoria fragmentada en dos bandos, en buenos y malos, en las dos Españas por las que tanto babea. Una memoria de fantasmas-víctimas y fantasmas-verdugos, de espíritus manipulados y utilizados para afianzar su particular sentido de la tolerancia.

Esa palabra que llena estas líneas llenó hasta el atragantamiento la boca de ese producto de marketing al que llamaron ZP cuando convenció a la mayoría de que, con él al mando, este país iba a ser el reino de la libertad, de los derechos, del respeto, de la verdad, del progreso, de la modernidad. Y, cómo no, de la tolerancia.

Y ahora estamos donde estamos. No puede ser que hayamos corrido tanto para llegar a este punto. Para ver que todas esas promesas sólo eran para una parte. Para tener que asumir que unos pocos dominen a unos muchos. Para ceder a la tiranía de los extremistas. No puede ser que estemos asistiendo a una falta de libertades propia de otros tiempos. Que volvamos a tener miedo de expresarnos. Que pertenecer a determinada ideología vuelva a ser peligroso.

No puede ser que nos hayamos creído la sonrisa ni que la modernidad, la pluralidad y el progresismo por ella prometidos consistan sólo en poder casar a los homosexuales, dar un papel social relevante a los chicos de la farándula, quitarnos de en medio la asignatura de religión y adoctrinar a nuestros hijos con una educación para la ciudadanía en el colegio y un permiso para que traten a la ciudadanía sin educación en la calle. No puede ser, pero es. Este es el nuevo talante que nos prometieron. O estás con ellos o te vapulean. Sólo nos queda esperar que los niñatos despierten, que clamen por una independencia de verdad, la de ellos mismos. Que suelten la teta que los manipula para engordar su sectarismo y les permite ser la cara de la vergüenza del que iba a ser el país de la tolerancia.



11/10/06

No hay comentarios


©Galicia en PáXinas S.L.
 | gpx.es | noticiasgalicia.com | ViajarGalicia.com | parquenaturalislasatlanticas.com | vinosgallegos.net | golfgalicia.net |
| directoriowebsgallegas.com | pueblosdegalicia.com | confidencialgalicia.com |
Todos los derechos reservados
.-E-mail: info@noticiasgalicia.com Optimizada para 800 x 600 píxels.
Aviso legal  | Departamento Publicidad