¿Cuál
es el idioma de la independencia?
| Gaspar Barrón |
No
voy a entrar en materia de política lingüística, líbreme la tentación
de contradecir a la Mesa de Normalización Lingüística, ni a los
radicales bloqueiros, que rápidamente le tachan a uno de "fundamentalista"
y a la vez de delincuente. Primero fue Brigancio, sucedía esto en
torno al año 250 A.C., y hasta diecisiete nominaciones distintas,
hasta que en 1.140 surge definitivamente la raíz que da origen al
topónimo actual. El caso es que existe una ley que dice muy claramente
cuál es el nombre oficial de la ciudad, pero creo que sería necesario
llegar a un punto de acuerdo entre unos y otros. Y digo yo.... ¿no
perdió Ferrol su articulo?.
Bueno perdón, perdió su artículo y hasta a Franco y su caballo,
pero eso es otra historia. Pues eso, que como no es cuestión de
perder el tiempo en debates que no conducen a nada, se me ocurre
que ya que La Coruña, pierde la L, veamos si nuestros dirigentes
reivindican y recuperan la . Sí, sí, que en la red de redes no existe
esa letrita y A Coruña por tanto, pierde dos letras. Claro que puestos
a perder, me apunta «Amilito, también hemos perdido alguna que otra
emblemática empresa. Mi amigo "Guenaro", muy aficionado
al fútbol, asistió al encuentro entre la selección catalana y vasca.
Un acto como otros muchos, tendremos que ir acostumbrándonos en
este "país de naciones", pero que nadie dude, de nombre
España.
Comprobaremos muy pronto que Ángela, moverá pieza y organizará otro
simulacro sobre tapiz verde. Que sí, que sí, que están fenomenal
este tipo de iniciativas. Y digo yo... que son más políticas que
deportivas. Es todo un gustazo ver pancartas en diferentes idiomas
animando a su selección. Me cuentan incluso que Villar está preocupado
pues se avecinan cambios. La Liga de Fútbol profesional deberá adaptarse
a lo que ya es el nacimiento de las nuevas selecciones. Departió
"Guenaro" en las gradas con aficionados catalanes y vascos,
que en ocasiones no se entendían salvo cuando con gestos se manifestaban
contra el árbitro. Así, en el descanso se interesó por conversar
con dos mozalbetes, uno catalán y otro vasco.
Cada uno de ellos y en plan reivindicativo le hablaba en su idioma.
Aguantó con sonrisa y paciencia hasta que se desahogaron. Fue entonces
cuando les preguntó: ¿Cuál es vuestro idioma?. Y los dos a la vez
y como puestos de acuerdo, contestaron ¡Nuestro idioma es el de
la independencia amigo¡. Daba comienzo el segundo tiempo y entre
los tres, por fin, hablaron en el mismo idioma, el . Digo yo...
¿el castellano?.