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Muévete
| Aloma Vidal |
Hay que reconocerles
a los gobernantes socialistas de ahora una amplitud de miras y una
capacidad para dar un enfoque internacional a las cosas de casa
que dejan estupefacto. Así como Zapatero viajó a Londres para ver
y adquirir diseños de Zara, Touriño ha escogido Alemania para conocer
las inquietudes de los estudiantes gallegos. Y a lo peor para acrecentarlas.
Como si de los padres Escolapios se tratara, el presidente de la
Xunta y su séquito llevaron de excursión a Hannover desde varios
países europeos a cerca de 70 jóvenes universitarios de Galicia
que disfrutan de una beca Erasmus. Una excursión, eso sí, a lo grande,
con viaje pagado, hotel de cuatro estrellas y hasta ración abundante
de pulpo, que estos no escatiman nunca el dinero que no es suyo
a la hora de interesarse por los problemas de la plebe, aunque luego
no queden cuartos para resolverlos.
Así que todo debió ser de lo más "guay" en la reunioncita,
incluido el propio Touriño, que creo que estuvo de lo más enrollado,
dejándose tutear por los estudiantes a los que se dirigió casi como
de colegui a colegui, qué pasa troncos, contadme vuestras quejas
y pasad de mi corbata. Qué majete. Y es que otra característica
de estos gobernantes socialistas es que les gusta mucho presumir
de eso que se llama bajarse a la arena y enfrentarse cara a cara
con la realidad, incluso con la sinceridad rebelde de los veinteañeros,
y así lo demostró el presidente gallego en ese encuentro sin ir
más lejos, que Hannover ya está bastante apartado de Monte Pío.
Pero, a juzgar por algunos de los consejos que dio a los universitarios,
Touriño se centró más en el colegueo que en su papel de presidente
y dijo unas cosas tan geniales que lástima de tanto asesor como
pagamos.
En su campaña electoral para las últimas autonómicas, los socialistas
gallegos pedían a los ciudadanos que se movieran. Las expresiones
"móvete" o "movémonos", impresas en carteles
o banderolas, llenaron villas y ciudades intentando demostrar que
ese era el partido con el dinamismo necesario para poder cambiar
el rumbo de Galicia. También el domingo el presidente les aconsejó
a los becarios que se movieran. Dejando a un lado que se lo fue
a recomendar justo a quienes, gracias a las Erasmus, ya se han movido,
la expresión implicaba en la reunión alemana justo el sentido contrario
al que pregonaban los del PSdeG en su marketing electoral. Entonces
nos pedían a todos que nos moviéramos para cambiar las cosas en
nuestra tierra, mientras que en Hannover Touriño les estaba diciendo
a los jóvenes que tenían que moverse porque en nuestra tierra las
cosas no van a cambiar, o sea, que no mostró mucha intención de
crear más oportunidades para ellos.
Y mientras una consellería de la otra rama del bipartito encarga
estudios para que los jóvenes talentos no se vayan de Galicia, el
presidente les viene a decir a los jóvenes (bueno, les va a decir
a Alemania) que si tienen talento que se vayan, que salgan por ahí,
que se muevan. Y que luego, si pueden, (ay qué risa, le faltó decir),
que trabajen en Galicia. Qué salao.
Pero sin duda lo mejor fue cuando, después de soltar la consabida
cantinela de lo importante que es la Educación para su Gobierno,
destacó que lo mejor del programa Erasmus es que ha actuado como
una agencia matrimonial. Toma ya pedazo de presidente-profesor.
Me imagino la cara que pondrían los que todavía no se han comido
un rosco, viéndose definitivamente sin futuro.
Los chavales le dijeron que en Galicia tendrían que mejorar el sistema
de prácticas y su remuneración, aumentar las posibilidades de progresar
en la formación, que los trabajos son escasos y precarios y que
la enseñanza de idiomas deja mucho que desear. Y, como jugando a
los disparates, él les contestó que para practicar más se muevan
y vayan a otros países, para aprender más se muevan y salgan fuera,
que encontrar trabajo es difícil y por eso tienen que moverse y
buscarlo y si quieres aprender idiomas muévete y viaja. Porque él,
lo único que está haciendo por ellos es pelear para que cuando se
muevan por el extranjero puedan decir que no vienen de un país cualquiera,
que vienen de la Nación de Breogán, ahí es nada, menuda carta de
presentación. De un lugar en el que, por cierto, aprender inglés
no es cosa que importe, porque lo prioritario, además de ser nación,
es saber gallego. Prioritario fundamentalmente por la imposición
de los nacionalistas, con los que Touriño se movió para ocupar el
sillón y a los que está obligadamente atado porque, tal como están
las cosas, ahora son los de Quintana los que le amenazan a él con
moverlo.
14/11/06
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