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Silencio
militar en igualdad
| Carlos Navarro |
La muerte de
la lucense Idoa Rodríguez Buján en Afganistán, como primer mujer
soldado, debería replantear la ambigüedad impostada del lenguaje
del gobierno. Igualdad ante la muerte pero sabiendo el por qué,
que el ministro de Defensa no logra o no puede explicar en lo que
define como la "profesionalidad y entrega admirable de los militares
españoles". Las entregas no deben ser gratuitas máxime si lo ofrecido
es la vida humana, esta vez de una mujer española, a la que precedieron
la del paracaidista Jorge Arnaldo Hernández Seminario y la de esos
17 valientes del Cougar cuyo esclarecimiento oficial de su muerte
permanece en la mas absoluta de las incognitas. Antes fue el trágico
suceso del Yak-42. La sangre derramada esta vez de una mujer debería
subrayar el lenguaje de la igualdad, en este caso ante la muerte,
donde poca justificación tienen reconstrucciones teóricas de un
país. El ministro Alonso ante el suceso dice que España mantendrá
su compromiso con la ISAF, "una misión noble y decente". Ambiguas
palabras la de la aristocrática y poco socialista nobleza, y la
decencia fronteriza con la moral. El lenguaje de las Fuerzas Armadas
y la Defensa debe ser otro más claro enfundado en la protección
de nuestros valores democráticos y humanos. Si a este Ejecutivo
no les valía el A España servir hasta morir, deberán explicar entonces
cuál es esa concepción distinta de la muerte de nuestros soldados
que en silencio permanecen. Más en sus tumbas, sin poder explicar
el por qué murieron. Si la soldado Idoa recibirá según Alonso "todo
lo que merece el mayor y mejor homenaje posible", probablemente
le gustaría que fuera compartido con el no suficientemente reconocido
de sus compañeros, en igualdad de mujeres y hombres soldados. Después
la explicación real de por qué están nuestros soldados ofreciendo
su sangre, sin justificaciones buenistas que bien podrían realizarse
en escenarios abandonados como el de Iraq. Ese es el gran homenaje
que se puede hacer a esta gran mujer, que formaba un gran equipo
con sus compañeros dando voz a los militares siempre en silencio.
Idoa, rezamos por tu alma y la de tus compañeros.
23/02/07
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