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Aquí
no ha pasado nada
| Aloma Vidal |
No entiendo
por qué algunos acusan al Gobierno de la Xunta de no ser lo suficientemente
convincentes ante la Unión Europea. Nada más lejos de la realidad.
Los bipartitos han sabido convencer a Europa de lo que no pueden
convencer a los gallegos, o sea, de que lo de los incendios del
pasado verano no fue para tanto. A nosotros no nos convencen porque
vimos lo que había. A los europeos no se lo han dejado ver, impidiendo
que una delegación de europarlamentarios visitara los restos de
ese "aquí no ha pasado nada", no fuera a ser que sus señorías
sospecharan, sobre el terreno, que los datos ofrecidos por los de
Touriño olían a chamusquina.
Cuando eran oposición se empeñaron en que tenían que ser Gobierno
para, entre otras cosas, solucionar el tema de los incendios forestales,
que los que estaban entonces, decían ellos, llevaban años demostrando
su incapacidad para atajar un problema que cada verano, decían también,
era más alarmante. Llegaron a la Xunta y no les llevó más de un
año demostrar que los incapaces eran ellos y que, en vez de la prometida
fórmula mágica, lo único que tenían era un desconocimiento total
del asunto, una fijación injustificable por cambiar lo que funcionaba
y una ineficacia en la gestión que ha hecho historia.
Pero a ellos les basta con contar la historia a su manera para seguir
manteniendo que son los mejores, y no les van a estropear el cuento
cuatro burócratas de Bruselas por unos eurillos de nada. Que ya
lo ha dicho el conselleiro de Economía, que, total, como mucho nos
iban a dar millón y medio o dos millones, como diciendo aquello
de que "ir pa ná, es tontería". Los ricos somos la leche.
Así que estos les han contado a los de la Comisión Europea lo que
nos intentaron hacer creer a todos: que aquí no ha pasado nada,
que lo del verano, humo. Y lo de las riadas, cuatro gotas, así que
ya ni se han molestado en presentar una nueva solicitud para ver
si, entre lo uno y lo otro, nos caía algo. De manera que los de
la Comisión han dicho que entonces, claro, que no nos dan ni un
céntimo. Que hay otros países que merecen más las ayudas porque
sus catástrofes son de verdad catastróficas. O porque sus gobiernos
no presentan informes mentirosos para lavar su imagen.
Era mucho esperar que los bipartitos y los del Gobierno central
del talante dijeran la verdad aunque fuera a cambio de dinero. Ellos
ya tienen lo que quieren, están donde querían estar y lo demás importa
poco. Porque, a ver si nos convencemos, desde que ellos mandan,
aquí no pasa nada.
22/02/07
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