| Envio de titulares | Agregar a favoritos | |
El artículo

La taimada traición de un personaje ambicioso
| LUIS SOTUELO |

Con las elecciones autonómicas superadas con los resultados conocidos y después de superada igualmente la anterior crisis en el seno del Partido Popular de Galicia, al ciudadano que viva en la provincia de Ourense o que, desde fuera de ella, siga su actividad económica, social y política, ha de intrigarle por pura lógica qué papel ha jugado en toda esta historia el alcalde Manuel Cabezas. Porque, en efecto, algún papel en estos asuntos habrá tenido que desempeñar el regidor de Ourense, notablemente bien situado como gran escaparate mediático de las venturas (¿y desventuras?) del PP en la capital de la provincia. Un escaparate al que le llevaron los apoyos de José Luis Baltar, del Partido Popular, y de determinados medios informativos que hicieron posible unos votos determinantes que él por si solo de ninguna manera habría conseguido... sencillamente porque no los tiene tal y como acaba de verse.
Y ­siguiendo la reflexión de este ciudadano preocupado- ¿qué es lo que más llama la atención a estas alturas? Que Mantel Cabezas, de tanto meter la testa bajo el ala, ha terminado por dormirse. Como las gallinas. Porque lo cierto es que pareció tan haber desaparecido como si se le ocultara tras Dios sabe qué birretes en un afanoso intento de pasar desapercibido.
Pero, por mucha tinta de calamar que suelte, este tramposo cefalópodo político no puede borrar más que su ascensión a la más que bonancible situación política, económica y social de que ahora mismo disfruta arranca justamente de cuando pasa de ser un don nadie a ser elegido por José Luis Baltar para formar parte de la lista que le llevaría finalmente al Congreso de los Diputados. Cierto es que Cabezas, entonces, comprende que le acaban de tocar con la varita mágica y no desaprovecha la oportunidad a base de demostrar sus dotes indiscutibles para la escena, unas dotes por otra parte de las que mucho saben quienes han sido sus amigos, sus socios, sus jefes o sus subordinados, y que sistemáticamente se han visto engañados por el personaje.
Así que, primera cosa clara, Cabezas se lo debe todo a Baltar. Tan es así que el presidente del PP en Ourense no sólo le ofrece el número 1 de la lista de las municipales por la ciudad sino que él mismo, José Luis Baltar, se presta como número 2 para respaldar con todo su peso político la lista de la nueva esperanza blanca. Y, tras diez años de gobierno local socialista, el Partido Popular gana las elecciones y Manuel Cabezas se convierte en el alcalde de los ourensanos.
Y con Cabezas de alcalde, Baltar pasa a ser su primer concejal. Y sigue la historia. El presidente provincial del partido se esmera en ceder todo tipo de protagonismo institucional, social y hasta personal a su favorito Cabezas. Tanto se esmera en esta tarea que no duda en situarse reiteradamente en un segundo plano para que todos los focos iluminen tan solo esa pista central en la que actúa, por cierto que sin desmayo en la representación, el nuevo regidor ourensano. Claro que en tanto Baltar se vuelca en deferencias, Cabezas lo hace en desplantes, algunos incluso con la connivencia, consciente o no, del propio actualmente presidente en funciones de la Xunta. A modo de ejemplo bastará con recordar que con ocasión de la celebración de sus bodas de plata matrimoniales, Cabezas invita a todos los concejales... menos casualmente a José Luis Baltar, el presidente provincial del partido y, a la vez, su gran tutor y padrino político.
Ya en la alcaldía, Cabezas comienza a funcionar al margen del Partido Popular, partido que no sólo le ha llevado hasta la poltrona de que disfruta sino del que vive. Y parece que nada mal, para su fortuna. Cabezas, que va aumentando su patrimonio personal, no colabora con el PP ni económica ni personalmente. Incluso cuando se suceden las campañas electorales llega a resultar extraña la comparecencia del alcalde de Ourense el los actos políticos que se celebran por la provincia. Eso si, el alcalde siempre encuentra tiempo para hacer llegar sus adhesiones y afirmaciones de lealtad hacia el popularmente conocido como ³clan Madrid²... aunque, como tantas veces, en la intimidad diga justamente lo contrario. Fiel a su devoción de engañar y criticar a todo el mundo. Unas críticas, en ocasiones despiadadas en no pocos foros, hacia los mismos que Manuel Fraga y Mariano Rajoy a los que se deshace en públicos y desbordantes elogios. Todo un peligroso compañero de partido. Otra muestra de este singular talante: Carrefour, Eroski, Pontevella, El Corte Inglés, las viviendas de Saturnino Cuquejo, la discutida casa de la Catedral o el singular y llamativo caso del Colegio de Miraflores, de la Madre Salud... En todos estos casos, Cabezas adoptó inicialmente una postura que parecía más propia de El Guerrero del Antifaz que del responsable político de una ciudad como Ourense. Y en todo estos casos, sin explicación alguna, el alcalde cambió radicalmente de opinión en el momento oportuno.
Hay más, claro está. Cuando se planteó la cuestión capital de la fusión de las cajas de ahorros ourensana y viguesa, Cabezas pretendió encabezar la oposición para que la fusión no tuviera lugar en las condiciones en que se planteaba... hasta que cambió de opinión ante la nueva situación, lo que no comunicó a quienes le ayudaban. Otro dato. Cuando el regidor ourensano recibe una petición de que la ciudad recuerde institucionalmente a su benefactor David Ferrer, tras el habitual compromiso de cabezas de que así se hará, lo cierto es que David Ferrer prestará su nombre y memoria... al Polígono Industrial de San Cibrao. El que a Manuel Cabezas se le denomine como el hombre de las mil caras parece justificado por lo expuesto. Pero, más recientemente, ¿cómo explicar el caso del balneario de As Burgas? Porque, que se sepa, aquí se ha pasado de una ratificación de terrenos de 2.300 metros cuadrados a otra de 19.000, lo que viene a suponer una plusvalía nunca inferior a los 2.000 millones de las antiguas pesetas. Y bien, ¿qué contrapartidas, no aclaradas por Cabezas, a tenido para los ciudadanos este gesto de su alcalde cuando, a la vez, se advierte una absoluta dejación en el ciudadano del entorno? ¿Quid prodest?
De Cabezas se dice que tiene tanto el cerebro como el corazón en el bolsillo donde guarda la cartera. El dinero, dicen también, es su nombre personal y político.. y se añade que no sólo es así sino que cada vez se le nota más. Tanto que en algún medio informativo se le ha acusado de mantenerse forzadamente en la alcaldía para buscar salidas personales de protección ³tanto de carácter público (Senado) como de carácter privado (iniciando novos negocios). Isto fai que o grupo d goberno (a pesar das nove dedicacións exclusivas) non funcione, non traballe e non teñas novas iniciativas² El caso es que ahora mismo la ciudad navega entre incertidumbres, carece de la atención exigible a su corporación municipal y que entre tantas dedicaciones exclusivas y buenos sueldos que tanto contribuyen a dulcificar su grupo municipal con cargo al contribuyente no se ve por parte alguna la eficacia del alcalde.
Bueno, verse, lo que se dice verse, sí se ve. No hay más que verlo a él.


laregión. 06/07/05

No hay comentarios

 

©Galicia en PáXinas S.L.
Todos los derechos reservados
.-E-mail: info@noticiasgalicia.com Optimizada para 1024 x 768 píxels.
Aviso legal  | Departamento Publicidad | Tarifas Publicidad