¿Pueden
conducirse bien por nosotros? | Carlos Navarro |
Al final conseguí
mi preciada renovación del carné de conducir. Casi cuatro meses,
varias cartas a los medios y reclamaciones me ha costado, y la excusa
de que Correos no lo conducen ellos. ¿Existirá para algo la carta
certificada?. A esta pequeña anecdota me sigue "estomagando" la
creciente agresividad de los anuncios de la DGT, que en el último
del cinturón de seguridad raya en lo "macarra". Tanto que no pueden
conducir por nosotros y la bondad del carné por puntos, la Guardia
Civil que tanto ayuda en la carretera -incluso con sus cariñosas
multas- tiene ultimamente poca presencia. Será cuestión de bajas
y efectivos. En varios destacamentos, de Extremadura y Galicia,
llegó a hablarse hasta huelga de bolis caídos por la presión que
tienen para poner multas. Recaudación o prevención, ese es el dilema.
Pero la última es que ante el Juzgado Togado Militar correspondiente
a la jurisdicción del Subsector de Tráfico de Toledo, varios guardias
civiles han denunciado que se les habrían expedido certificados
de operadores de radar presuntamente falsos, al no haber realizado
los respectivos cursos. 7.000 denuncias en este destacamento podrían
tener el vicio de nulidad de confirmarse la denuncia, que podría
extenderse como mancha de aceite por toda España. Antes de atosigar
a los conductores con la machacona propaganda del "no podemos conducir
por tí", y a tenor de los hechos habría que preguntarse si pueden
conducirse bien por nosotros. Al menos el director de la DGT, Pere
Navarro, con la elección de Mesquida como máximo responsable de
la Guardia dijo que era positivo porque así se entenderían en catalán.
El problema no es que dirigir la conducción se haga en catalán,
sino en el idioma de la seguridad vial, tanto de los conductores
como los que tiene obligación de velar por el tráfico.