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¿El
marco de Carlos?
| Gaspar Barrón |
Pues nada, que cada vez se ponen más interesantes
las municipales del próximo mayo. A la Alcaldía de La Coruña se
suma ahora el conocido coruñés Carlos Marcos Blanco. Bajo las siglas
del Partido Galleguista (PG), Carlos Marcos intentará ser «clave»
para una ciudad que tras la marcha de Vázquez, es objeto de deseo
por muchos que ven a un Javier Losada incapaz de conseguir las mayorías
del «Faraón».Lo cierto es que Losada tiene grandes dificultades
para controlar el voto socialista coruñés y no digamos ya, el voto
popular que arrastraba el Embajador ante la Santa Sede.
Me cuentan incluso que a modo de anécdota circula la broma de que
Losada intentará incluso que el «Fantasma de Vázquez», refiriéndose
a Fray Picolo (ente que se aparece repetidamente en la Embajada
de España en Roma), venga a colaborar en la campaña. La marcha de
Corcoba y Gantes del PP, la designación de un candidato poco o nada
conocido como es Negreira por el Partido Popular y el techo electoral
alcanzado por Tello (BNG), que en los Plenos Municipales duerme
hasta los objetivos de las Nikon, dividirán sin duda el voto coruñés
en beneficio de estas nuevas candidaturas. Entre los recién llegados
se repartirá el juego, léase Fernando Rodríguez Corcoba (Cor.Co.Ba.)
y Carlos Marcos Blanco (PG).
Digo yo, que la letra de Arrebato, "Ojú lo que la quiero"....
"Por ella yo daría una vuelta al universo/ por ella robaría
al viento su canción/ por ella cambiaría el sentido de la lluvia/
por ella mi locura se vuelve libertad./ Con ella entendería aquello
que no entiendo./ Es que la quiero más que ojú, ojú lo que la quiero",
vendría de perlas al líder coruñés del PG, quien ya ha declarado
que «a lo mejor es una barbaridad» no haber contado con la opinión
de los ciudadanos respecto a la utilización del topónimo de la ciudad
y en su cartel electoral aparece La Coruña. Marcos Blanco, desde
que nació, le llamó La Coruña y seguirá haciéndolo. Para este coruñés,
"cada ciudadano debe tener la libertad de utilizar el que más
le guste" y es partidario de que ambos topónimos sean normativos
y de que se utilicen según se hable en castellano o en gallego.
Irrumpe con fuerza y me consta que su campaña será original y sobre
todo directa, pues conociéndole no le faltaran buenas propuestas
para captar a un electorado descontento de seis legislaturas consecutivas
de mayoría absoluta socialista, con "tranvías molestos",
sin un buen desarrollo de suelo industrial para evitar que las empresas
locales marchen de la ciudad y una precaria seguridad ciudadana
entre otras muchas cosas. Digo yo, que Marcos definió a su formación
política como «moderada» y «de centro». Una combinación de tradición,
modernidad y válida para practicar un galleguismo en busca constante
de amigos y no enemigos. A buen seguro Carlos, ha encontrado el
marco a la medida en su ciudad, La Coruña.
15 /01/07
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