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¿No
hay mal que por bien no venga?
| Gaspar Barrón |
Recientemente hemos asistido a una nueva Conferencia
de Presidentes. Órgano de cooperación entre Administraciones propuesto
por el Gobierno, algo que corresponde a un compromiso del presidente
en su programa de investidura. Así, el presidente del Gobierno,
junto con los 17 presidentes de Comunidades Autónomas más Ceuta
y Melilla, tratan entre todos, de mejorar el Estado con sus máximos
responsables, que todos son Estado, como dice la Carta Magna. Claro
que para algunos un Estado con matices. En esencia, es el mismo
tipo de organismo de cooperación vigente en todos los países de
una estructura territorial parecida a la nuestra para tratar de
los problemas que son comunes, que no pueden solucionar cada uno
por su cuenta.
La lógica de estas cumbres obliga, por tanto, a que en ellas se
aborden temas importantes, que afectan a la vida de los ciudadanos,
y que se busquen compromisos de todos para dar soluciones para todos,
vivan donde vivan. Decía John Lennon que la vida es lo que ocurre
mientras estamos ocupados haciendo planes y a otros digo yo... como
ZP, pensando en voz alta.
La Conferencia de Presidentes celebrada recientemente pasará a la
historia. Rodríguez Zapatero se refirió al atentado de ETA en Barajas
como un «accidente». Ha dado y dará que hablar. El «lapsus» del
presidente deja una vez más a un ZP totalmente noqueado por los
acontecimientos y falto de recursos.
Digo yo... algo que ocurre cuando una contrariedad desemboca en
un bien. En gallego: «Non hai mal que por ben non veña»; en catalán:
«No hi ha mal que bé no vingui»; en Euskera «Bataren gaitza besteak
on». Y en el idioma de la independencia, en el Castellano- Leonés:
«No hay mal que por bien no venga».
Esto mismo están pensando los gallegos. Tras seis horas de intercambio
de propuestas. La tan esperada reunión entre Touriño (PSOE), Quintana
(BNG) y Núñez Feijóo (PP), finalizó sin «fumata blanca» y tuvo como
resumen final el aplazar «a otro momento político» la reforma del
Estatuto de Autonomía Gallego.
Contará la leyenda que los tres protagonistas de la jornada fueron
avisados en torno a las 14.30 horas por responsables del gabinete
de Presidencia de la Xunta de que tenían un almuerzo a su disposición,
ante lo cual se limitaron a confirmar que habían recibido el ofrecimiento
y prosiguieron con las conversaciones.
«Lo intentamos pero no pudo ser. No tenemos acuerdo», aseveró Quintana,
quien no obstante sostuvo que a su juicio este era «el momento político»
para revisar el marco estatutario, por lo que se comprometió a «no
cejar en el empeño» de alcanzar los consensos políticos necesarios
para conseguir este objetivo en el futuro.
La definición identitaria de Galicia, el estatus jurídico de la
lengua gallega y la financiación autonómica fueron los tres puntos
sobre los que existieron más divergencias entre los tres partidos
políticos, ya que no se llegó a un acuerdo en el seno de la ponencia
creada en el Parlamento gallego para consensuar un texto.
Tampoco existió pacto sobre el listón de diputados necesario para
reformar la Ley de Elecciones al Parlamento de Galicia; el catálogo
de competencias exclusivas de Galicia, y la atribución sobre las
aguas territoriales hasta doce millas mar adentro que exige el BNG,
entre otros puntos de menor envergadura. Sobre la Ley Electoral,
el PP no acepta rebajar de los dos tercios de los diputados a mayoría
absoluta el mínimo exigido para reformar este marco legislativo.
Y ya, resumiendo que es gerundio, los tres partidos se reunirán
de nuevo después de las próximas elecciones municipales.
Ya lo dijo el General Franco, en una frase que todavía sirve de
cita a los franquistas: «No hay mal que por bien no venga», fue
con ocasión de la muerte por voladura del almirante Carrero Blanco,
después al menos tuvo tiempo de acudir a su última misa y quedar
así bien con Dios.
Digo yo... si no hay mal que mil años dure, y menos si vienen las
elecciones, unas municipales que están a la vuelta de la esquina,
unos partidos políticos que empiezan ya con sus múltiples ruedas
de prensa y comunicados,.. La tensión poco a poco se eleva en sus
declaraciones, basta con repasar la prensa de los últimos días,
¡y eso que no hemos entrado en campaña¡. Se acrecientan los rumores
y se habla de coaliciones, pactos, rupturas, de números 1, y no
faltan encuestas con todos los posibles resultados.
Y DIGO YO...
22/01/07
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