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Pequeños
nadadores
| Rodrigo Solís |
Cuando quiero
comprobar que el mundo se está yendo a la mierda, no necesito más
que abrir el Vanidades. Olvídate de la historia que te conté la
semana pasada de los príncipes William y Harry, pues << Con HUGGIES
Little Swimmers tu bebé será el más COOL en estas vacaciones. Son
los únicos calzoncitos desechables para nadar que no se inflan ni
se deshacen en el agua como los pañales. Además tienen barreras
antiescurrimiento para evitar que tu bebé y tú sufran vergonzosos
accidentes. Él se sentirá lo máximo estando a la moda y rodeado
de la magia de Disney >>.
Sí, así es. Este es uno de los anuncios que la marca de pañales
HUGGIES utiliza para lograr un "posicionamiento de mercado". ¿Verdad
que suena bonito eso de posicionamiento de mercado? Con su permiso
lo escribiré de nuevo para justificar la pasta que le pagan a los
genios mercadólogos. Posicionamiento de mercado. Wow. Hasta yo me
sentí inteligente mientras lo tecleaba. Posicionamiento de mercado.
¡Ups! Inténtalo y verás que no es tan fácil dejar de escribirlo.
Analicemos el anuncio de página completa que aparece en el Vanidades.
No quiero ni imaginar la plata que se gastaron los dueños de KleenBebé.
Digo, HUGGIES, eso es lo que quise escribir. Primero les describiré
la escena que aparece impresa en la página: Un bebé igualito al
príncipe William cuando éste era un bebé tiene un visor en la cabeza
y se encuentra de pie dentro de una piscina donde el agua le llega
hasta los tobillos. De fondo se puede ver el resto de la piscina
con un tobogán. Deduzco que si hay un tobogán en la piscina es porque
la piscina debe de tener cuando menos dos metros de profundidad.
También asumo que el visor en la cabeza del bebé William está ahí
por si se le ocurre dar unos pasos hacia atrás. Al costado derecho,
a dos pasos de distancia detrás del bebé William aparece una bebé
enfundada en un KleenBebé, perdón, en un pañal. El rostro de la
niña es de confusión pues su pañal esta lleno de agua y parece que
se hubiera echado una cagada monumental. Del lado izquierdo, nuevamente
dos pasos detrás del bebé William, aparece un bebé, sólo que éste
está vestido con un traje de baño en forma de bermuda, bastante
bonito si me permiten la observación. Sin embargo, al bebé no parece
agradarle la idea de usar un traje de baño en forma de bermuda porque
tiene los brazos entrelazados y con la boca hace un puchero en claro
gesto de inconformidad. Es importante recalcar que tanto como la
bebé del pañal cagado como el bebé del traje de baño no llevan visores
en la cabeza, y conste que ellos están más próximos a las profundidades.
El bebé William, por otro lado, tiene una amplia sonrisa en el rostro,
demostrando que desde temprana edad ya puede adivinar será un ganador
cuando crezca. Sólo hace falta ver con qué alegría señala con el
pequeño dedo índice su HUGGIES Little Swimmers con estampados de
los personajes de la película animada "Buscando a Nemo", que según
muestra el anuncio también están disponibles en los personajes de
Winnie Pooh y La Sirenita. Ojo, los pañales de Buscando a Nemo y
Winnie Pooh vienen de fábrica en color azul marino y el de La Sirenita
en color rosa. No hay que olvidar que el rosa es de niñas y el azul
marino de niños, pues es una empresa de suma importancia condicionar
a los pequeños desde temprana edad para que salgan tan machotes
como los galanes de Hollywood que aparecen dos páginas atrás agarrando
los anoréxicos culos de sus anoréxicas novias.
Ahora analicemos el contenido del anuncio, el cual debo admitir,
aunque me cueste, me parece una gloria:
"Con HUGGIES Little Swimers tu bebé será el más COOL en estas vacaciones".
Me encantaría aplicar una encuesta a bebés de tres años (porque
esa es la edad que tienen los bebés del anuncio, si no es que menos)
y preguntarles si saben qué demonios significa la palabra anglosajona
"cool". Y ojo, que aunque los genios mercadólogos la escriban con
mayúsculas, dudo y apuesto ambas manos con las que redacto cada
semana estos artículos a que un bebé no tiene la menor puta idea
de qué significa sentirse COOL, así, con mayúsculas.
"Son los únicos calzoncitos desechables para nadar que no se inflan
ni se deshacen en el agua como los pañales". Concedámosles el privilegio
de la duda, pues con lo caros que son los pañales el colmo sería
que no cumplieran con lo que prometen. Aunque con eso que dicen
de no ser pañales sino calzoncitos desechables, habrá que ver, pues
de sobra abundan en el mercado los productos fraudulentos, sean
o no sean de marcas de prestigio. Igual y cuando saquen del fondo
de la alberca al bebé William descubren que los dichosos calzoncitos
desechables no fueron hechos para sumergirse a más de un metro de
profundidad del agua como los pañales comunes.
"Además tienen barreras antiescurrimiento para evitar que tu bebé
y tú sufran vergonzosos accidentes". Yo me pregunto: ¿Qué bebé podría
sentir vergüenza si se caga en sus pañales? ¿Acaso no los bebés
se la pasan el día entero cagándose en todo lo que encuentran? Sólo
unos padres con bajísima autoestima podrían sentir vergüenza de
su hijo si éste sufre un "vergonzoso accidente". Ahora resulta que
cagarte cuando eres bebé es un accidente.
"Él se sentirá lo máximo estando a la moda y rodeado de la magia
de Disney." Esto es básicamente la misma cantaleta de la primera
línea del anuncio. Ahora apuesto mis huevos a que los sabios mercadólogos
no pueden comprobar cómo un bebé puede sentirse LO MÁXIMO ESTANDO
A LA MODA. Esta última frase no la pusieron en mayúsculas pero debieron,
para que todos los padres de familia que leen las revistas se den
cuenta que son unos imbéciles por creer que comprando HUGGIES Little
Swimmers, sus hijos serán COOL y LO MÁXIMO, porque igual y de tanto
usarlos, aunque sus hijos sean más feos que cagar parado de manos,
un día lleguen a convertirse en niños tan bonitos como el bebé William
que se caga de la risa aunque esté cagado de mierda.
14/05/07
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