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El
agua no debe esperar
| Jesús D Mez Madrid |
Después de las
sequías y las inundaciones sufridas en los últimos meses es más
evidente aún que España necesita una política del agua basada en
un pacto de ámbito nacional, ajeno a intereses particulares o a
ventajas coyunturales. Sin embargo, en la actual legislatura, el
Gobierno ha sido incapaz de abordar con sentido de Estado un asunto
tan serio, limitándose a desandar buena parte del camino ya iniciado
por el Partido Popular y a cumplir compromisos electoralistas en
beneficio -entre otros- de sus socios.
Las grandes decisiones de carácter legislativo quedan aplazadas
para la próxima legislatura, porque estamos ya en un largo periodo
electoral y los socialistas prefieren mirar para otro lado. Mientras
tanto, aumentan las diferencias entre la España húmeda y la España
seca y varias regiones sufren problemas no sólo para el riego, sino
incluso para el consumo humano. Al menos se han conseguido evitar
las restricciones en las ciudades, pero no está garantizado, ni
mucho menos, el futuro de determinadas zonas agrícolas, lo que produce
una lógica inquietud en ciertas regiones.
23/05/07
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