Elecciones
españolas: jugada socialista, orfandad política y desfiguración
moral
| Felipe Alvear |
Las críticas del opositor Partido Popular al PSOE se han limitado
principalmente al plano económico y no denuncian el principal destrozo
de los socialistas, que es la transformación de la sociedad, en
especial, de la familia, con lo cual se produce una profunda desfiguración
moral de España, al punto de metamorfosearse en otra España
1. El 9 de marzo próximo se realizarán elecciones generales en España.
Hasta el momento, los sondeos dan un estrecho margen de ventaja
de un 3% al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) sobre el Partido
Popular (PP).
2. El PP y en particular su líder, el insulso Mariano Rajoy, han
centrado el debate en el terreno económico, aprovechando indicadores
que muestran el deterioro de la economía española después de 20
años de bonanza. En ese sentido, Rajoy no se cansa de criticar la
"mala gestión económica" de Rodríguez Zapatero, pero lo hace con
el tono de un candidato al consejo de administración de una empresa
llamada España, discutiendo con el actual administrador de esa empresa.
3. Lo objetable no es que se aborden los temas económicos, porque
sin duda son de fundamental importancia para el bolsillo de las
personas y para futuro de esa gran nación ibérica. Lo que se destaca
aquí es que las críticas antisocialistas se están limitando principalmente
a lo económico, en un plano meramente sanchopanzista, y no denuncian
el principal destrozo de los socialistas que es la transformación
de la sociedad, en especial, de la familia, lo cual conduce a una
profunda desfiguración moral de España, al punto de correr el riesgo
de metamorfosearse en otra España.
4. En efecto, el PSOE va imponiendo en el plano legislativo la ampliación
del aborto, el "casamiento homosexual" y el llamado divorcio exprés,
y no consta que Rajoy y el PP estén levantando como bandera electoral
una rectificación en estos aspectos. El gobierno socialista también
está colocando obstáculos cada vez mayores para que los padres puedan
decidir libremente el tipo de educación que desean para sus hijos,
con el objetivo de limitar la educación religiosa. Es así que el
principal partido de oposición, el Partido Popular (PP), está cayendo
sin pena ni gloria en la armadilla socialista.
5. En defensa de la familia, contra el aborto y contra el llamado
"casamiento" homosexual, en los últimos meses se han producido enormes
manifestaciones públicas en Madrid y en otras ciudades españolas.
Pero misteriosamente no han aparecido hasta el momento líderes políticos
que enarbolen con decisión esas banderas de amplios sectores de
la opinión pública española, que han quedado hasta el momento, al
menos en esos puntos fundamentales y salvadas las honrosas excepciones,
en la mayor orfandad política.
6. La jugada del PSOE arriba descrita es en cierto sentido similar
a la de los gobiernos de Brasil, Chile, Uruguay, etc. Se trata de
una estrategia de transformación social, cultural, mental y familiar
de la población de los respectivos países, usando una relativa y
discutible estabilidad económica como factor anestésico de las eventuales
reacciones, mientras las naciones van siendo desfiguradas en el
plano social, familiar y moral.
7. Sería osado tener la pretensión de abarcar en tan pocas líneas
toda la compleja realidad electoral de un país importante como España
y, más aún, la de analizar las causas que determinaron que se llegase
a la actual encrucijada, algo que sin duda corresponde en primer
lugar a los propios españoles. En esta ocasión se ha preferido abordar
solamente algunos aspectos de la realidad española que, vistos desde
el exterior, suscitan especial preocupación.
8. Falta menos de un mes para las elecciones generales en España.
Pero aún es tiempo, para los adversarios políticos del PSOE, de
levantar los necesarios debates sobre el presente y el futuro de
España que puedan mostrar a la opinión pública de ese país hacia
qué abismos los socialistas están empujando a España.