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Esa
dichosa campaña electoral!
| Fernando Jáuregui |
Claro, como todos miramos en dirección a los debates televisivos
y andamos absortos con los avatares de la campaña electoral, hay
temas verdaderamente relevantes que a los periodistas 'se nos van
vivos'. Y coleando. Por ejemplo, esas investigaciones sobre presuntos
fraudes fiscales (también en España) con cuentas secretas derivadas
a Liechtenstein, un paraíso de lo oculto. ¿Hay defraudadores españoles
de tanto renombre como en Alemania? ¿Por qué las investigaciones
se llevan con tanto sigilo? Apuesto que, tras el 9 de marzo, tendremos
noticias jugosas en ese sentido; yo, que nada sé de cierto -lo admito-,
debo decir que he detectado notable nerviosismo en algunos ambientes
sensibles, como algunos bufetes internacionales. Y ahí lo dejo,
por el momento. Otro ejemplo de cuestión que ha pasado (casi) inadvertida:
esa extraña absolución, por prescripción, de los llamados 'albertos',
es decir, los primos Alberto Alcocer y Alberto Cortina, cuyos delitos,
reconocidos por los magistrados, han prescrito con arreglo a las
cuentas del Tribunal Constitucional, órgano hoy tambaleante. Decisión
que ha provocado uno de los más serios encontronazos registrados
hasta ahora (y mira que los ha habido) entre el más alto cauce de
apelación que existe en España y el escalón inmediatamente inferior,
el Tribunal Supremo.
Dos asuntos de enorme envergadura que, entre tantos otros, han pasado
en silencio por debates, mítines de campaña y hasta por la mayor
parte de las tertulias mediáticas. Hay algunos que tienen suerte
incluso en la hora en la que se destapan sus vergüenzas: por ejemplo,
cuando esa hora coincide con una campaña electoral.
28/02/08
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