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Años
difíciles
| Carmen Tomás |
Ya
no son los catastrofistas, crispadores y antipatriotas de España
los que hablan de una economía en franco deterioro. En las últimas
horas ha sido el banco alemán Commerzbank el que ha puesto el dedo
en la llaga al afirmar que la economía española podría entrar en
fase de recesión. Sus estimaciones hablan de un crecimiento del
PIB para este año del 1,5 por ciento y del 1 por ciento para 2009.
Commerbank cree que esta caída de la actividad no sólo tiene que
ver con el mercado inmobiliario sino también con el descenso de
la confianza de consumidores y empresarios. Para el banco alemán,
la buena salud de las finanzas públicas debería ser utilizada para
realizar una política fiscal más expansiva. En todo caso, considera
que si no se llevan a cabo reformas y el BCE no afronta un cambio
en la prioridad de su política monetaria, es decir la vigilancia
de la inflación, algunos países de la zona euro podrían abandonar
la Unión Europea.
El análisis no difiere mucho respecto a lo que se está diciendo
desde hace meses muchos economistas y analistas. Quizá va demasiado
lejos en los escenarios posibles. Pero, los datos cantan. El sector
inmobiliario se ha pinchado. El G-14 ha hablado estos días que se
construirá un 75 por ciento menos de viviendas, lo que supondrá
casi 1,2 millones de empleos perdidos, sin contar los puestos de
trabajo indirectos que genera la construcción. Además, se han conocido
datos preocupantes sobre los ingresos del Estado en el mes de enero.
La recaudación por IVA ha descendido en el primer mes del año un
16 por ciento y se desaceleran los ingresos por IRPF. También los
ingresos por Impuestos Especiales han caído. Estos datos sólo hacen
que confirmar un deterioro del consumo profundo y rápido. Esta es
la situación. Veremos si el PSOE con las elecciones ya ganadas afronta
de verdad la situación, abandona su irresponsable y ridícula posición
de que no pasa nada y toma medidas. Lo que nos han contado no tiene
nada que ver con las recetas que unos y otros barajan. Aumentar
el gasto público, incrementar si fuera necesario la deuda para acomodar
todo lo prometido no hará más que aumentar las dificultades. Pero,
en fin, esto acaba de comenzar y los remedios buenos, malos o mediopensionistas
no se verán a corto plazo y serán sin duda años difíciles para todos.
12/03/08
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