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La
irrealidad del PP
| Rafael Torres |
Al Partido Popular le ocurre un poco como al Barcelona y al Real
Madrid, que se cree nacido para ganar, pero a diferencia de esos
equipos en verdad punteros, el PP no ha ganado casi nunca. El problema
que una percepción tan distorsionada de la realidad acarrea es,
como todo problema artificial, de difícil solución, pues todos los
enfoques con que se contempla adolecen de la misma irrealidad. Y
esa irrealidad, que en el mundo del fútbol es tan consustancial
como inocua, en el de la política es nefasta, por cuanto más allá
de lo real, o cuando menos de la posible, no hay nada.
Siendo muy lamentable la incapacidad de blancos y culés para asimilar
la frustración (la derrota), pues como queda dicho sólo admiten
como normal, como obligatoria, la victoria, existe para ellos, empero,
el correlato satisfactorio de una realidad que abunda en victorias
precisamente. Sin embargo, el PP, que con los dos únicos éxitos
electorales que le proporcionó Aznar se abonó a esa intolerancia
de la frustración, no encuentra en la realidad, porque no las hay,
el consuelo de otras victorias. O, mejor dicho, sí las hay, sí ha
cosechado innumerables victorias en ciudades, pueblos y regiones,
pero no las disfruta porque está emperrado en otra cosa, con la
conquista de una otra cosa que hoy no está facultado para obtener:
la confianza mayoritaria de la ciudadanía, no sólo de la hinchada
incondicional, para entregarle la gobernación del Estado. Cuando
en 1996 se la dio, bien que más por hartazgo de su rival que por
los méritos propios, el PP hizo un uso tan lamentable de ella, que
habrá de pasar mucho tiempo, y muchos acontecimientos, y mucho desgaste
del PSOE, y muchas caras, y mucho olvido, para que los hados electorales
vuelvan a premiarle en las urnas.
Lo que hoy existe en el PP es descomposición y un pasarse el marrón
de las culpas de unos a otros. Por lo demás, que los popes del partido
queden a comer en Zalacaín en tiempos de crisis, no le ayuda, siquiera
a los ojos del público, a situarse en la realidad.
09/04/08
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