En el entorno de Rajoy creen que si Esperanza Aguirre tuviese los
600 avales precisos "ya se habría presentado" a lideresa
del PP. No los tiene, y cuanto más habla, más crecen los barones
y baronesas populares que cierran filas con Rajoy, la última (por
el momento) la antigua consejera de Aguirre y presidenta del PP
en Castilla La Mancha, Dolores de Cospedal. No es amor si no cálculo
elemental. ¿Quién le daría la réplica a Zapatero estos cuatro años
si el PP elige en junio un presidente o presidenta que no esté en
el Congreso? Y, además: ¿llegaría vivo el nuevo líder al verdadero
objetivo de esta historia, el cartel electoral de 2012, si al PP
le va mal en los ¡cinco! procesos electorales que quedan de aquí
a las elecciones generales de 2012?
El debate sobre si lo mejor sería cambiar las reglas del juego de
los avales por unas "primarias" resulta sugerente. Pero
el "aparato" del PP no está en absoluto por la labor.
Públicamente Gallardón, en privado Camps, y en susurros por los
mentideros madrileños (y al parecer al oído de la propia lideresa)
el ¿tapado? Rato, repiten que "no es el momento" de de
abrir la sucesión de Rajoy. Y en el propio entorno de la presidenta
madrileña las opiniones sobre el particular están divididas, unos
piensan que puede conseguir los 600 avales si mantiene el suspense,
otros que ni en sueños. La imagen de lucha por el sillón -que no
ideológica - que transmite este pulso creo que es el problema. La
metáfora del presidente socialista madrileño Tomás Gómez es dura
pero buena. Aguirre - ha dicho Gómez - "está volando en círculos
sobre Mariano Rajoy, esperando el momento"
¿Qué hará? Yo coincido con Fraga en que Aguirre parece "encantada"
en el papel de reina de la pista, pero baila con lobos, y mientras
las reglas del juego sean las que ahora son, además, "sin cartas".
Se la podrían comer. Asomar demasiado pronto la patita podría convertirla
en la liebre de esta cacería. Su entorno más "sensato"
asegura que ella "nunca ha pensado en ganar a Rajoy sino en
sucederle" y que tiene vértigo, y le ha recomendado que pare
el balón. Fraga, "que se calle". Pienso que no trata de
ponerle una "mordaza" si no que su forma de decirle que
sea lista. Ella es quien se la juega y quien debe decidir, esta
es mi opinión. Pero, si, como yo creo, es inteligente, y la vanidad
aun no le ha nublado totalmente el entendimiento (como me gustaría
creer); debería escucharles.