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ZAPATERO
SE DESPLOMA, RAJOY NO REPUNTA
| JOSÉ MANUEL CAMPELO |
El último sondeo
del CIS ha dado mucho que hablar. Después de veinte meses de legislatura
el presidente del gobierno español, Rodríguez Zapatero, se "desploma"
junto con su formación política el PSOE. Cae en su valoración.
Su talante está en entredicho o en el candelero, como se prefiera,
entre los españoles. Pero lo sorprendente es que su máximo contrincante,
el líder de la oposición, el popular Mariano Rajoy, también suspende
en este periódico barómetro oficial. No repunta. El único que se
las promete felices es IU, con un leve ascenso. Es pues un dato
objetivo que las diferencias se han recortado considerablemente
desde las últimas elecciones generales hasta ahora. Si bien la encuesta
realizada no es determinante, por la lejanía de citas electorales
en el calendario, si es preocupante para los socialistas ya que
los datos determinan que el Partido Popular mantiene consolidada
su parcela de votantes, en tanto que el PSOE ve perder apoyos por
su izquierda. El sonriente ZP y por extensión el gobierno que preside
han visto deteriorada su imagen, su prestigio, en un tiempo record.
El talante está en crisis, Rodríguez Zapatero ha defraudado a parte
del electorado no definido que lo apoyó -quizás "circunstancialmente"
pero siempre legítimamente- en la cita del 14-M, en especial a los
más jóvenes.
La desconfianza de la población es evidente. Siempre según la encuesta
del CIS, las dudas también se extienden al líder de la oposición,
Mariano Rajoy. Su descenso en la valoración de los españoles será
a buen seguro objeto de estudio en los cuarteles de Génova, sobre
todo después de la enérgica y decidida política de oposición llevada
a cabo los últimos meses. La identificación del ciudadano de a pie
con el PP y su máximo dirigente está en cuestión. La pregunta es
lógica: ¿estamos ante un liderazgo débil, no ha dado todo lo de
sí que puede dar; o bien cabe pensar que el Partido Popular se está
alejando de las posiciones de centro?. Que cada quien saque sus
conclusiones. Desde el posible descenso de popularidad de los socialistas
por temas coyunturales, o porque no es el momento idóneo para esta
encuesta, realizada el pasado mes de octubre; hasta la sospecha
de que los datos hayan sido precocinados por el CIS, teniendo en
cuenta que hace una semana en el rotativo catalán "La Vanguardia"
reflejaba un PP recuperado que no tenía nada que envidiar a un PSOE
en declive. La vida diaria sigue. La encuesta definitiva será en
las urnas, ellas decidirán.
18/11/05
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