La verdad es que no se entiende el empeño de Zapatero en seguir
engañando a los ciudadanos sobre la verdadera situación de la economía
española. En las últimas horas ha vuelto a recurrir a los tópicos
falsos de que somos la octava potencia mundial, que hemos pasado
a Italia en renta per capita y que el superávit de las cuentas públicas
nos salvará de todos los males. Nadie le afeó sus falsedades y el
presidente se explayó. No hay problemas apenas y si los hay en dos
años se acaban, porque en 2010 el PIB volverá a crecimiento del
3 por ciento.
Es increíble que a estas alturas, siga instalado en Zapaterolandia.
Habrá paro, pero poco, y además el 80 por ciento tienen subsidio.
Y además, el trabajo de acumulación de estos cuatro años de superávit
nos hace y nos hará más fuertes que a ninguno de nuestros vecinos.
Para Zapatero, los organismos internacionales se equivocan, incluida
la Comisión Europea, y los que sigan diciendo que hay crisis, a
los que exageran les volvió a llamar antipatriotas.
No acabo de ver a dónde quiere ir a parar con esta mentira que día
a día los datos oficiales se van cargando. Supongo que pensarán
que la mayoría de la gente no se entera. Pero resulta realmente
insultante que ante una audiencia televisiva millonaria, Zapatero
pasara de puntillas por uno de los asuntos que más preocupa en estos
momentos a los ciudadanos y que afectan a su vida cotidiana.
El gran problema de una crisis es no reconocerla y actuar en consecuencia.
Ni se han tomado medidas adecuadas ni parece que vayan a hacerlo.
Más gasto público y más gasto público. Es decir déficit público,
porque los ingresos están cayendo de forma drástica. El tiempo acabará
poniendo las cosas en su sitio. Los datos están ahí y ocultarlo
mucho más tiempo se antoja una misión imposible.