La Costa da Morte y la Fundación Ingeniería y Sociedad . Ángel
Guerrero, Secretario del XVII Curso de Verano de Ingeniería
Civil
Artículo
de Angel Guerrero, Secretario del Curso "Viaje fronterizo
por la Costa da Morte Paisaje e infraestructuras", organizado
por la Fundación Ingeniería y Sociedad La Costa da Morte y
la Fundación Ingeniería y Sociedad. Puede ser que alguien
se pregunte por la intención de la Fundación Ingeniería y
Sociedad al organizar este Curso de Verano itinerante en el
Noroeste Peninsular. Es cuestión de repasar algunos de nuestros
cursos.
En el tercero, nos subimos a un trenecito de FEVE; recorrimos
la Cornisa Cantábrica comprobando la contaminación marina,
conociendo la historia y las maravillas que la naturaleza
y el hombre han dejado en esta parte del territorio. Curiosamente,
empezamos en El Ferrol, donde este año acabaremos. En el noveno
y décimo cursos hicimos el Camino de Santiago desde el Puerto
de Somport hasta "El Portico de La Gloria de los no pudientes"
en Villafranca del Bierzo. Nuestra explicación es clara; el
ingeniero civil, además de recibir sus conocimientos en las
aulas (el resto de los curso los hemos realizado en Segovia
y Toledo), debe escapar del aprendizaje académico y conocer
el terreno donde va a realizar las obras.
De esta forma se entiende el recorrido del FEVE por el Norte
de España, las andaduras de los peregrinos evitando los terrenos
duros en busca del Apóstol Santiago y el aprendizaje y el
conocimiento de la historia de las obras civiles. Somos erráticos,
como debe ser el ingeniero, y a su vez ciudadanos del mundo,
porque las obras que ayudamos a construir están en cualquier
parte del planeta. No podemos solamente sentarnos delante
de un ordenador y ver las elucubraciones que hacen los potentes
artilugios que disponemos, sin conocer el medio físico en
el que vamos a actuar.
Era inevitable celebrar este curso en Galicia. Después de
los desastres que han ocurrido y preguntar por las obras que
intentaran paliar nuevos problemas, no teníamos más remedio
que acercarnos a verlas "in situ". Es nuestra forma de entender
la ingeniería. Cuando se descubre que el número de barcos
que navegan por la "Costa da Morte" se cuenta por decenas
de miles, entiendes el por qué son imprescindibles hacer refugios
marítimos, para casos de peligro. ¿Cómo no ver nuevos sistemas
de saneamiento de aguas residuales dónde antes o no hacían
falta o no se ponían los medios para evitar la contaminación
de las rías y ríos del fin del Planeta? (Finisterra) Si hicimos
parte del camino francés para caminantes, esta vez lo haremos
en sentido contrario, conociendo una faceta para nosotros
nueva; saber como llegaban por mar los viajeros del norte
de Europa iniciando este Camino de Santiago. Nos quedaremos
con las ganas de llegar al final del Camino, ya que para el
Ingeniero no hay caminos fijos, se hace camino al andar.
12/07/07
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