Galicia
no danza.
Fernanda
Flores Presidenta Ampadanza (Ampa del Conservatorio de Danza de A Coruña)
Galicia no danza. Al menos eso parece querer decir
el Consello de Cultura Galega a la vista de la exposición de los 25 años
de vida con los que pretenden dar a conocer cómo velan por los intereses
culturales de los gallegos.
Galicia no danza o lo que es peor, la danza no es cultura y si esto es
así, una vez más algunas de nuestras instituciones demuestran estar muy
alejadas de la realidad social y en este caso cultural.
He asistido a la exposición y, quizás si no fuera una admiradora de la
danza, si no conociera un poquito el movimiento que genera y ha generado
en Galicia en los últimos 25 años, habría podido decir que me gustó.
Me ha parecido bastante plural y universal, como debe ser la cultura,
pero es que he podido comprobar que no se hace ni una sola mención a
la danza. Parecen haber olvidado al Ballet Rey de Viana, que nos ha representado
durante más de 50 años por todo el mundo, al Centro Coreográfico Galego
que es capaz de fusionar mediante la danza a culturas de diversos lugares.
Parecen haber olvidado a todas las pequeñas compañías de danza que luchan
por sobrevivir en un mundo en el que, desgraciadamente, los bailarines
son los grandes olvidados, pero que cuando consiguen llevar a cabo una
función, llenan los teatros. Parecen haber olvidado a todas las agrupaciones
folclóricas que se preocupan por mantener viva la danza autóctona y desde
luego parecen olvidar los Conservatorios de Danza.
En el caso del Conservatorio Profesional de Danza de la Diputación de
A Coruña, resulta lamentable que ni siquiera se nombre, que no se diga
que lleva casi 20 años lanzando pequeñas camadas de bailarines al mundo,
de los que hoy algunos bailan en grandes compañías en Estados Unidos,
en Alemania, o incluso en España con Angel Corella o Victor Ullate .
Soy consciente de que nos encontramos en un momento en el que hablar
de inversión en Danza es difícil de asumir por parte, no sólo de los
estamentos públicos, sino también de diversos sectores sociales, pero
en una exposición que pretende explicar la «crónica do que somos, do
que fomos construíndo entre todos ao longo destas case tres décadas que
se estudan», no se puede olvidar que, con zocas o con zapatillas de puntas,
con música de gaita o con Tchaikovsky, Galicia también danza.
04/02/10
|