| DOCUMENTOS |
Acuerdo
por las libertades y contra el terrorismo
|
|
(Texto
íntegro)
|
El
Partido Popular y el Partido Socialista
Obrero Español, decididos a reforzar
su unidad para hacer plenamente efectivas
las libertades y acabar con el terrorismo,
entienden que es su responsabilidad ante
la sociedad española adoptar el siguiente
Acuerdo.
El retorno de ETA a la violencia terrorista,
tras el cese temporal anunciado en Septiembre
de 1998, ha puesto dramáticamente
en evidencia la situación en el País
Vasco. Con ello, ha quedado también
de manifiesto el fracaso de la estrategia
promovida por el PNV y por EA, que abandonaron
el Pacto de Ajuria Enea para, de acuerdo
con ETA y EH, poner un precio político
al abandono de la violencia. Ese precio
consistía en la imposición
de la autodeterminación para llegar
a la independencia del País Vasco.
La estrategia de ETA no puede ser más
evidente: tratan de generalizar el miedo
para conseguir que los ciudadanos y las
instituciones desistan de sus principios,
ideas y derechos y así alcanzar sus
objetivos que, por minoritarios, excluyentes
y xenófobos, no lograrían
abrirse camino jamás con las reglas
de la democracia.
El abandono definitivo, mediante ruptura
formal, del Pacto de Estella y de los organismos
creados por éste, por parte de ambos
partidos, PNV y EA, constituye una condición
evidente y necesaria para la reincorporación
de estas fuerzas políticas al marco
de unidad de los partidos democráticos
para combatir el terrorismo.
La recuperación plena de esa unidad
para luchar contra el terrorismo debe llevarse
a cabo en torno a la Constitución
y el Estatuto de Guernica, espacio de encuentro
de la gran mayoría de los ciudadanos
vascos. Asimismo, la ruptura del Pacto de
Estella y el abandono de sus organismos
constituye, para el Partido Popular y el
Partido Socialista, un requisito imprescindible
para alcanzar cualquier acuerdo político
o pacto institucional con el Partido Nacionalista
Vasco y Eusko Alkartasuna.
Desde el acuerdo en el diagnóstico
y en las consecuencias políticas
que del mismo se derivan, el Partido Popular
y el Partido Socialista Obrero Español queremos
hacer explícita, ante el pueblo español,
nuestra firme resolución de derrotar
la estrategia terrorista, utilizando para
ello todos los medios que el Estado de Derecho
pone a nuestra disposición. Queremos,
también, reforzar nuestra unidad
para defender el derecho de los vascos,
el de todos los españoles, a vivir
en paz y en libertad en cualquier lugar
de nuestro país.
A C U E R D O
1. El terrorismo es un problema de Estado.
Al Gobierno de España corresponde
dirigir la lucha antiterrorista, pero combatir
el terrorismo es una tarea que corresponde
a todos los partidos políticos democráticos,
estén en el Gobierno o en la oposición.
Manifestamos nuestra voluntad de eliminar
del ámbito de la legítima
confrontación política o electoral
entre nuestros dos partidos las políticas
para acabar con el terrorismo.
2. La violencia es moralmente aborrecible
y radicalmente incompatible con el ejercicio
de la acción política democrática.
Quienes la practican, quienes atentan contra
la vida de aquellos que no piensan como
ellos sólo merecen la condena y el
desprecio de los partidos políticos
democráticos y del conjunto de la
sociedad. No existe ningún objetivo
político que pueda reclamarse legítimamente
en democracia mediante coacciones o asesinatos.
El único déficit democrático
que sufre la sociedad vasca, el verdadero
conflicto, es que aquellos que no creen
en la democracia ejercen la violencia terrorista
para imponer sus objetivos a la mayoría.
Por ello, el PP y el PSOE nos comprometemos
a trabajar para que desaparezca cualquier
intento de legitimación política
directa o indirecta, de la violencia. Por
eso, también, afirmamos públicamente
que de la violencia terrorista no se extraerá,
en ningún caso, ventaja o rédito
político alguno.
3. Durante más de dos décadas
de democracia, el pueblo vasco ha desarrollado
su capacidad de autogobierno en el marco
de la Constitución y del Estatuto
de Guernica. Ese marco ha permitido la expresión
política, cultural y social de la
pluralidad que alberga la sociedad vasca.
Cualquier discrepancia política existente
entre vascos puede y debe plantearse en
ese marco institucional. Cualquier proyecto
político, incluso aquellos que pretenden
revisar el propio marco institucional, debe
respetar las reglas y los procedimientos
en él establecidos. El diálogo
propio de una sociedad democrática
debe producirse entre los representantes
legítimos de los ciudadanos, en el
marco y con las reglas previstas en nuestra
Constitución y Estatuto y, desde
luego, sin la presión de la violencia.
La paz, la convivencia libre y el respeto
a los derechos humanos son valores no negociables.
4. La defensa de los derechos humanos y
de las libertades públicas corresponde,
en primer lugar al conjunto de las Fuerzas
y Cuerpos de Seguridad del Estado: Guardia
Civil, Cuerpo Nacional de Policía
y, en su ámbito, la Ertzaintza. De
su capacidad y eficacia depende que se erradique
en el País Vasco y en el resto de
España la violencia, las amenazas
y los chantajes de los terroristas y de
quienes los sostienen. Por ello, reiteramos
nuestra confianza en su trabajo y apoyaremos
su dotación adecuada de medios humanos
y materiales para desarrollar la labor que
tienen encomendada. Es una confianza, un
apoyo y un compromiso que queremos hacer
extensivo a Jueces y Fiscales, a todos los
que trabajan al servicio de la Justicia
para asegurar nuestra convivencia libre
y pacífica.
5. Los delitos de las organizaciones terroristas
son particularmente graves y reprobables
porque pretenden subvertir el orden democrático
y extender el temor entre todos los ciudadanos.
Nuestro sistema penal ofrece una respuesta
jurídica adecuada para reprimir esos
delitos. No obstante, si nuevas formas delictivas
o actitudes y comportamientos que constituyeran
objetivamente colaboración o incitación
al terrorismo exigiesen reformas legales,
nos comprometemos a impulsarlas en el marco
del mutuo acuerdo.
La política penitenciaria forma parte
de la estrategia de persecución contra
las bandas terroristas y, por tanto, se
sitúa en el marco de acuerdo entre
ambos partidos y con el Gobierno. Dentro
de nuestro ordernamiento jurídico,
la legislación penitenciaria ha de
aplicarse asegurando el más completo
y severo castigo a los condenados por actos
terroristas.La política penitenciaria
contemplará las formas de reinserción
de aquellos que abandonen la organización
terrorista y muestren actitudes inequívocas
de arrepentimiento y voluntad de resocialización
tal y como establece nuestra Constitución.
6. La experiencia de las actuaciones policiales
ha puesto de manifiesto reiteradamente la
importancia que tiene la cooperación
internacional para la lucha antiterrorista.
Los partidos firmantes del presente Acuerdo
nos comprometemos a trabajar para reforzar
nuevas iniciativas de cooperación,
singularmente con Francia y en el marco
de la Unión Europea. A tal efecto,
ambos partidos creemos necesario mantener
una actividad informativa permanente, a
escala internacional, en el ámbito
de las instituciones y de las organizaciones
políticas y ciudadanas.
7. Las víctimas del terrorismo constituyen
nuestra principal preocupación. Son
ellas quienes más directamente han
sufrido las consecuencias del fanatismo
y de la intolerancia. Sabemos que la democracia
nunca podrá devolverles lo que han
perdido, pero estamos dispuestos a que reciban
el reconocimiento y la atención de
la sociedad española. La Ley de Solidaridad
con las Víctimas del Terrorismo ha
sido una expresión unánime
y cualificada de su reconocimiento moral
y material. Pero nuestras obligaciones no
han terminado. Debemos esforzarnos por preservar
su memoria, por establecer un sistema de
atención cotidiana y permanente.
Su colaboración con la sociedad española
en la batalla contra el terrorismo sigue
siendo necesaria ya que nadie mejor que
las víctimas para defender los valores
de convivencia y respeto mutuo que quieren
destruir aquellos que les han infligido
tal sufrimiento.
Para promover esa colaboración, ambos
partidos nos comprometemos a impulsar, junto
con las asociaciones de víctimas,
la creación de una Fundación en la que estén
representadas dichas asociaciones que coordinará
sus actividades con las fundaciones ya existentes.
8. Pero la definitiva erradicación
de la violencia terrorista en España
no es una tarea exclusiva de los partidos
políticos democráticos. Exige
el compromiso activo de todos, instituciones,
gobiernos y ciudadanos en la afirmación
constante de los valores cívicos
y democráticos. PP y PSOE reafirman
su determinación de impulsar y apoyar
la movilización de los ciudadanos
en contra de la violencia terrorista y en
repudio de los asesinos. Ambos partidos
expresan su apoyo a los medios de comunicación
y a los profesionales que en ellos trabajan
y subrayan la importancia de su función
para transmitir los valores que garantizan
la convivencia entre los españoles
y que aparecen recogidos en nuestra Constitución.
La libertad de expresión y el pluralismo
informativo constituyen un patrimonio democrático
esencial frente a la coacción, la
amenaza y la imposición del silencio
buscada por los asesinos y sus cómplices.
En este Acuerdo, queremos dirigir un llamamiento
especialmente a los jóvenes. Son
ellos los que deben protagonizar, de una
forma singular, la rebelión contra
la violencia. Es a ellos a quienes corresponde
principalmente extender la ética
de los valores democráticos y de
la convivencia. ETA debe perder toda esperanza.
Y esa esperanza la perderá con la
respuesta firme unida y democrática
de los ciudadanos vascos y del conjunto
de los españoles a cada una de sus
vilezas.
Nuestro compromiso es poner en España
y singularmente en el País Vasco,
toda nuestra energía de partidos
democráticos para conseguir un gran
impulso cívico al servicio de la
salvaguarda de las libertades y de los derechos
de todos los ciudadanos. Éste no
es un compromiso coyuntural. Queremos dar
a nuestro acuerdo eficacia de presente y
proyección en el futuro. Para ello
trabajaremos conjuntamente para que los
valores y principios plasmados en este acuerdo
alcancen el máximo apoyo social y
de las instituciones, en las que ambos partidos
nos comprometemos a defenderlos.
9. El objetivo de este Acuerdo, impulsar
conjuntamente las libertades y la política
contra el terrorismo, exige una colaboración
permanente entre el Partido Popular y el
Partido Socialista Obrero Español,
que implica el intercambio de información,
la actuación concertada en los ámbitos
recogidos en el presente Acuerdo -reformas
legislativas, política penitenciaria,
cooperación internacional, movilización
ciudadana e instituciones- y la búsqueda
de posiciones conjuntas ante todos los acontecimientos
que afecten a la política antiterrorista.
A tal fin, se creará una comisión
de seguimiento que se reunirá periódicamente
y en la que se integrarán representantes
de ambas fuerzas políticas y, con
el acuerdo del Gobierno, representantes
de éste.
10. Con la firma del presente Acuerdo PP
y PSOE queremos ratificar públicamente
nuestro compromiso firme de trabajo en común,
para la defensa del derecho a la vida y
a la libertad de todos los ciudadanos españoles.
Ambas formaciones políticas coincidimos
en los principios que deben inspirar la
lucha antiterrorista y, en los términos
aquí recogidos, en la política
que debe desarrollarse.
Queremos, finalmente, convocar a las demás
fuerzas democráticas a compartir
estos principios y esta política,
convencidos como estamos de que son un cauce
adecuado para expresar su voluntad de colaboración
en el objetivo de erradicar la lacra del
terrorismo.
En Madrid, a ocho de Diciembre de dos mil.
SUBIR |
|
|