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Los
astilleros gallegos precisarán 875 trabajadores cualificados
en tres años
Un estudio realizado por Aclunaga revela una alta carga de
trabajo de las empresas de construcción y reparación naval
para el futuro inmediato
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noticiasgalicia-18/12/2007.-
Las empresas de construcción y reparación del naval de Galicia
viven un "momento histórico" de alta carga de trabajo que
provoca que, en un período de tres años, serán necesarios
que se reincorporen 875 nuevos trabajadores cualificados y
especializados. Entre las diez actividades en las que se ha
detectado mayor necesidad de mano de obra se encuentra la
de soldador naval, con 201 empleados; seguido de tratamiento
de superficies, con 112 y tubero y electricista naval, ambos
con 107.
Esta necesidad ha quedado plasmada en el estudio realizado
por la Asociación del Clúster do Naval Galego (Aclunaga),
que aglutina a 143 empresas navales de Galicia, y que ha dado
a conocer por su presidente, José Domínguez, y el conselleiro
de Innovación e Industria, Fernando Blanco
Momento histórico
José Domínguez confirma el "gran momento histórico" del sector
naval no sólo en el ámbito mundial, sino también en Galicia,
con las carteras de pedidos de los astilleros privados "llenas
de contratos" y con los buques más grandes, tecnológicas más
avanzados y de mayor valor "que jamás construyeran".
Así, precisó que también Navantia en Ferrol vive un momento
de "gran actividad". El presidente de Aclunaga apuntó que
el estudio surge del "reto" que se plantearon, los 143 asociados
sobre lo que deben hacer para asegurar el mantenimiento de
"su competitividad" en el futuro, "incluso un escenario de
la desaceleración de la demanda". Admite que en el área de
formación fue donde detectaron una de las necesidades prioritarias:
"la de proveer recursos humanos con formación profesional
certificada en todas actividades necesarias para construcción
y reparación de buques, desde el diseño y desarrollo de proyectos
técnicos a la gestión comercial, financiera hasta la fase
productiva".
Domínguez recordó que el proceso de reconversión naval iniciado
en 1984 y llevando a cabo a lo largo de 20 años dio de si
un modelo de astillero de 'integración o síntesis', que tiene
"ventajas", entre las que citó, permitir una mayor flexibilidad
en la gestión de los costes fijos, pero, por contra, supuso
también "la pérdida de capital humano, de la experiencia de
los trabajadores que durante décadas acumularon el conocimiento
de hacer y reparar barcos". Así, advirtió de que, en la actualidad,
con el incremento de la actividad, aquellos trabajadores están
siendo sustituidos por otros "con juventud y energía" pero
sin una formación específica que "compense la falta de experiencia
en el desarrollo de su puesto de trabajo". "Esta carencia
es la que el plan de formación pretende cubrir dirigida en
un primera fase a diez ocupaciones de un mayor demanda", resumió
Domínguez.
No se puede competir sin especialización
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