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Las
herencias inferiores a 125.000 euros no pagarán el Impuesto
de Sucesiones
noticiasgalicia.-
Los
gallegos que reciban una herencia inferior a 125.000 euros
dejarán de pagar el Impuesto de Sucesiones desde el próximo
mes de septiembre, cuando se prevé que entre en vigor la reforma
de este tributo, que será aprobada por el Parlamento antes
del verano.
El
titular de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, y el conselleiro
de Economía, José Ramón Fernández Antonio, destacaron hoy
en la presentación de esta reforma que "el 90 por ciento de
las herencias" no tributarán, pero defendieron el mantenimiento
de este impuesto porque favorece "la equidad y la redistribución"
y recordaron que es un tributo cedido que deben suprimir las
Cortes Generales del Estado.
Ambos
dirigentes consideran que con esta modificación Galicia está
en condiciones de competir fiscalmente con otras comunidades
autónomas, tanto en sucesiones como donaciones, y subrayaron
que favorece de manera especial a las jóvenes menores de 25
años, las explotaciones agrarias, las empresas familiares
y las pymes.
Touriño
explicó que la reforma es "útil y necesaria" para adecuar
a la realidad actual un impuesto que data de 1987, pues en
este momento "producía penalizaciones no debidas a las clases
medias y con pequeños patrimonios", así como para "favorecer
un marco competitivo fiscal" con España y la Unión Europea.
La
reforma plantea una reducción para los hijos menores de 21
años de entre 1 y 1,5 millones de euros y una bonificación
en la cuota del 99 por ciento, que también beneficiará a los
de hasta 25 pero de manera progresiva. Así, la reducción para
los de 21 será de 900.000 euros, para los de 22 de 800.000,
para los de 23 de 700.000 y para los de 24 de 600.000.
Otro
aspecto que se recoge es la eliminación de la tributación
en la adquisición de la vivienda por el cónyuge con un límite
de 600.000 euros y una reducción de hasta el 99 por ciento
cuando la compra es por parte de los hijos, también con un
límite de 600.000 euros.
Mantener
la vivienda sólo cinco años
Además, Fernández Antonio resaltó que el plazo de mantenimiento
de la vivienda de quien la recibe "se reducirá a la mitad,
de 10 a cinco años" y que esta medida "tendrá carácter retroactivo"
y beneficiará a las herencias anteriores a la reforma legal.
El porcentaje de reducción de la tributación de la vivienda
habitual será del 99 por ciento en la que tengan un valor
real de hasta 150.000 euros, del 97 por ciento hasta 300.000
y de 95 por ciento cuando supere esta cantidad.
En
cuanto a las empresas, la reforma fiscal de la Xunta señala
que las familiares y las pymes tendrán una reducción del 99
por ciento tanto en el caso de sucesiones como de donaciones,
al igual que las explotaciones agrarias.
En
el caso de donación de dinero para la compra de vivienda,
se amplía al doble, de 30.000 a 60.000 euros, la cantidad
que puede dar un padre a un hijo menor de 35 años de edad.
Asimismo, esta reducción será aplicable también para donaciones
posteriores a la compra destinadas al pago de los préstamos
pendientes.
Para
minusvalías superiores al 65 por ciento, se elimina la tributación
en el caso de ascendientes, descendientes o cónyuges con un
patrimonio inferior a los 3 millones de euros. Otra de las
reformas equipara al matrimonio las uniones estables de pareja
inscritas en el Registro de parejas de hecho de Galicia.
Otra
medida se basa en la reducción del 95 por ciento del valor
de las fincas rústicas de dedicación forestal incluidas en
la Rede Galega de Espazos Protexidos.
Reducción
de tramos
Otra de las apuestas de la Xunta destacadas por Touriño y
Fernández Antonio es "la reducción sustancial de la tarifa",
tanto de las sucesiones como de las donaciones, y la "simplificación
de los tramos", que pasan de 16 a seis en el caso de sucesiones
y a tres para las donaciones.
Así,
el tipo máximo efectivo de la tarifa de sucesiones se reduce
del 40,8 al 18 por ciento, por ser este último el que grava
las rentas de capital; mientras que el mínimo baja de 7,65
al 5 por ciento.
Respecto
a las donaciones, el tipo efectivo máximo pasa del 40,8 al
9 por ciento, medida que Fernández Antonio justificó para
"dinamizar el tejido productivo" y porque reconoció que Galicia
"tenía un problema de competencia fiscal" con otras autonomías.
El
conselleiro de Economía subrayó que la Comunidad gallega "queda
en una situación competitiva" que evitará la fuga de inversiones
hacia otras comunidades, pues a un gallego no le compensará
lo que definió como "turismo fiscal".
Con
esta reforma, que iniciará ahora su trámite parlamentario,
Galicia dejará de percibir unos 75 millones de euros anuales,
pues bajará su recaudación de los 165 que percibía como media
en un ejercicio a unos 90.
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