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El
sexo del cerebro, en las aulas Jesús
D Mez Madrid
El
reconocimiento de las diferencias de los cerebros masculino
y femenino, y su consideración en el proceso educativo podrían
suponer una revolución en el rendimiento académico y facilitar
una reducción notable de los actuales niveles de fracaso escolar,
según las conclusiones de una jornada convocada por la Asociación
Europea de Educación Diferenciada (EASSE). Una de las estrategias
que propone esta entidad -amparándose en la libertad de enseñanza-
es la posibilidad de separar las aulas de varones y mujeres
en algunos tramos de edad, coincidiendo con los diferentes
periodos cognitivos, ya reconocidos por la ciencia.
Según la presidenta de la EASSE, "se pretende aunar las aportaciones
de científicos de áreas diversas y con distintas orientaciones,
que llegan a unas conclusiones parecidas: hay diferencias
cognitivas a las que se debería prestar atención; por lo tanto,
la defensa de una educación diferenciada no es una cuestión
política, cultural o religiosa, como a veces se pretende reducir".
Y es que en nuestro sistema educativo muchos profesores no
somos conscientes de las diferencias y exigimos lo mismo,
de idéntica forma, a niños y niñas, en el mismo tiempo y pretendiendo
obtener una misma respuesta por parte de ambos sexos. Un claro
exponente es el modo de abordar el fracaso escolar -recordemos
que el nivel de abandonos en España alcanza el 33% a los 16
años-, pues, se ignora la existencia de un fuerte componente
sexual en el fracaso escolar y, a pesar de que la variable
de sexo es relevante en el ámbito educativo, no hay ninguna
actuación para darle solución: ni experimental ni administrativa".
Sin duda, aquí puede jugar un importante papel la educación
diferenciada.
14/04/08
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