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Los
expertos del mercado bursátil dudan del modelo de suministro
de Inditex
El
mercado bursátil mostró ayer su cara más amarga a uno de sus valores
estrella, el grupo textil gallego Inditex. Las cifras del 'holding',
que el jueves presentó resultados, no han satisfecho a las principales
consultoras y analistas del parqué, que han lastrado con sus recomendaciones
de vender la evolución de sus títulos hasta disparar todas las alarmas
de la bolsa. Pero la explicación del descenso del 19,65% ‹de 22,90
a 18,40 euros‹ experimentada ayer por las acciones del grupo que preside
Amancio Ortega tiene también una lectura más grave: los expertos del
mercado han comenzado a poner en entredicho el modelo de suministro
de Inditex, en el pasado principal referencia de su espectacular crecimiento,
siempre con tasas superiores al 35 por ciento.
Y es que, según analistas bursátiles consultados por este periódico,
uno de los problemas del 'holding' textil gallego radica en que su
capacidad productiva está centralizada en zonas como Galicia o Marruecos.
Desde estos lugares, la mercancía es exportada a todo el mundo, pero
lo hace con un problema: viaja con el precio en euros, una divisa
que ha mostrado su fortaleza en los últimos tiempos, y al llegar a
los mercados internacionales se encuentra con la rémora que suponen
los tipos de cambio.
Esta dificultad se agudizó el año pasado en Latinoamérica, donde la
devaluación media de las principales monedas (real brasileño, el bolívar
venezolano o el peso argentino) alcanzó el 40 por ciento. La caída
de mercado experimentada por la crisis económicas en la zona se vio
agudizada por la llegada de prendas cuyo precio, al ser traducido
de euros a la moneda local, hacían prohibitiba su compra.
Los expertos consultados apuntaron que una posible solución futura
para evitar el grave impacto de los tipos de cambio se encuentra en
variar el modelo de distribución, y producir en las zonas a las que
actualmente se exporta la ropa. Esto abarataría las prendas ‹menor
coste de la mano de obra, la producción final y el transporte‹ y las
haría más accesibles en esos mercados. América Latina podría ser un
buen lugar, según los analistas, para crear una factoría textil.
Los expertos consultados señalan que para la zona euro, al exportarse
en la misma moneda con la que se paga el producto, el modelo funciona
sin problemas. Tanto Arteixo, en A Coruña, como el futuro centro logístico
de Zaragoza, suponen dos plataformas privilegiadas para atender a
un mercado que, según los propios planes de expansión de la compañía,
constituirá una de las principales áreas de crecimiento de la compañía.
(elcorreogallego)
22/03/03
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