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El
Banco Pastor vende al grupo Vasco Gallega el Monasterio de Oia
Banco Pastor cerró ayer la venta del Monasterio de Oia al grupo Vasco
Gallega de Consignaciones por 2,4 millones de euros, según un comunicado
hecho público por La Toja, división hotelera de la entidad financiera
presidida por José María Arias Mosquera.
Vasco Gallega, una compañía con sede en Vigo y especializada en el
sector de transporte y distribución de mercancías, se hace con el
Monasterio de Oia con la intención de desarrollar en las instalaciones
un complejo dedicado a residencia geriátrica, centro de talasoterapia
y sede de congresos y convenciones.
La Toja, que adquirió el inmueble en el año 2000, descartó hace meses
la idea, inicialmente contemplada, de dedicarlo a albergar un hotel
de cinco estrellas, de acuerdo con la nueva estrategia del grupo.
Desde ese momento, según la nota publicada ayer, "su objetivo fue
transmitirlo a un comprador capaz de llevar a cabo un proyecto respetuoso
con el carácter histórico del monasterio, catalogado como Bien de
Interés Cultural y de gran significación dentro del patrimonio de
Galicia".
El hasta ahora propietario del Monasterio de Oia, el Banco Pastor,
tenía de plazo hasta enero de 2005 para realizar trabajos de conservación
y rehabilitación de este edificio o bien venderlo.
Así se lo comunicaron el mes pasado la Xunta y la Diputación pontevedresa,
que llegaron a un acuerdo para adquirir el conjunto histórico en el
caso de que el Pastor no acometiera las obras.
Factura
La directora xeral de Turismo, María Antón, anunció el pasado día
12 que si el Banco Pastor no sufragaba las obras de rehabilitación
del Monasterio Cisterciense de Oia, del que era propietario hasta
ayer, lo haría la propia Xunta, pero enviando después la factura a
la entidad bancaria
El Monasterio de Oia, construido en 1132 por la Orden del Císter bajo
mandato del rey Alfonso VII, es peculiar porque es el único cisterciense,
de todo el territorio español, situado junto al mar.
Tras la Desamortización de Mendizábal, en 1835, pasó a manos privadas
y en 1931 fue declarado Monumento Histórico Artístico.
A consecuencia del cada vez más notable deterioro del edificio, vecinos
y políticos de la zona emprendieron una campaña de recogida de firmas,
iniciativa que reunió diez mil rúbricas presentadas en la Dirección
Xeral de Patrimonio el pasado agosto.
(laopinióndeacoruña)
26/11/04 |
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