El
grupo empresarial alcanzó en 2006 los mejores resultados de su historia,
con un beneficio de 31,7 millones de euros
noticiasgalicia. 26/04/07.-
El presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, confirmó que
el grupo empresarial mantiene su interés por invertir y por abordar
proyectos en Galicia a pesar de que las posibilidades de crecer en
Galicia son limitadas por "falta de espacio físico", que imposibilita
abordar proyectos grandes, de la envergadura del que está llevando
a cabo la empresa en Mira (Portugal).
Fernández de Sousa explicó que, dadas las condiciones del territorio
gallego, y teniendo en cuenta la limitación en cifras de producción,
que supone una cantidad de 350.000 toneladas de productos de la acuicultura,
frente a los 65 millones de toneladas del mercado mundial, "el crecimiento
tiene que ser forzosamente fuera de Galicia".
Asimismo, recordó que, en materia de mercados, los planes de expansión
de Pescanova pasan por consolidar su presencia en Europa, especialmente
en Francia y los países del sur, EE.UU., y Japón, ya que, según afirmó,
"Galicia no es el mercado".
No obstante, Fernández de Sousa aclaró que Pescanova "no excluye posibilidades
de inversión en Galicia", especialmente en lo que se refiere a la
acuicultura de peces planos, y reiteró que la empresa "abordaría los
proyectos, siempre que se diesen las condiciones favorables".
PLAN SECTORIAL
Con respecto a esas condiciones, el presidente del grupo empresarial
matizó que Pescanova está "pendiente" del Plan sectorial de acuicultura,
en el que dijo haber depositado "muchas esperanzas". Así, subrayó
que ese plan servirá para impulsar el crecimiento de la industria
de la acuicultura y, en consecuencia, el crecimiento de toda la industria
y el empleo asociado a la misma.
Fernández de Sousa expresó su convencimiento de que la Consellería
de Pesca "está haciendo un buen trabajo" con respecto a la elaboración
de ese documento, y confirmó que se están manteniendo contactos con
el sector, aunque matizó que "es necesario que otras consellerías,
como por ejemplo Política Territorial", también colaboren y faciliten
esa elaboración.
Además, recordó que el consumo de pescado tiende a subir a nivel mundial,
al igual que la producción pesquera procedente de la acuicultura,
por lo que abogó por que las administraciones apuesten por esta industria
y se mostró "convencido de que la Xunta comparte los criterios de
Pescanova porque son los de todo el mundo".
PORTUGAL Y CABO TOURIÑÁN
Con respecto al proyecto de una planta de producción acuícola en Mira
(Portugal), el presidente de Pescanova confirmó que la primera fase
de dicha planta está completada a finales de 2008, mientras que el
resto se rematará en 2010, tal y como estaba previsto.
En todo caso, Fernández de Sousa señaló que, de haber tenido luz verde
de la Xunta para el proyecto de Cabo Touriñán, "se hubiera llevado
a cabo antes, porque estaba todo listo", y recordó que la planta podría
haber entrado en funcionamiento a mediados del año pasado.
Asimismo, reconoció que, con la ampliación de Xove y el proyecto emprendido
en Portugal, "la urgencia ya no es la misma y no hay prisa", aunque
también afirmó que "hay que tener tenacidad porque el que la sigue
la consigue".
En ese sentido, recalcó de nuevo que las instalaciones de Mira son
compatibles con un posible proyecto en Touriñán, pero apuntó que "las
esperanzas son difíciles cuando dependen de la voluntad de otro".
Así, insistió en que el proyecto "cumplía la legalidad, pero faltó
la voluntad política".
RESULTADOS Y PLANES DE FUTURO
El grupo Pescanova celebró hoy en su sede central de Chapela-Redondela
(Pontevedra) su Junta General de Accionistas, en la que se dieron
a conocer las cifras de negocio del año pasado y el beneficio alcanzado
antes de impuestos, que se situó en los 31,7 millones de euros, un
46,1% más que el año anterior.
Así, la cifra de negocio del grupo ascendió a 1.133 millones de euros,
generando unos recursos brutos consolidados de 110 millones. En términos
absolutos, estos datos representan el mejor resultado de la historia
de Pescanova.
Por otra parte, según confirmó el presidente, se aprobó un reparto
de un dividendo bruto de 0,42 euros por acción, que supera los 30
euros en el mercado, aunque Fernández de Sousa reconoció que esos
beneficios "siempre son insuficientes" para los accionistas.
Con respecto a los planes de futuro del grupo empresarial, los objetivos
se centran en crecer en los mercados de Europa (especialmente Francia);
EE.UU., donde se alcanzaron los 50 millones de euros de facturación;
y Japón, con más de 30 millones de euros.
En cuanto a la pesca extractiva, Fernández de Sousa apostó con la
consolidación de la misma "con un control biológico de los recursos",
de modo que, aunque se reduzca la necesidad de flota, se mantengan
las descargas y las cuotas sean más conservadoras para mantener dichos
recursos. Asimismo, abogó por un crecimiento en la producción acuícola
de langostino, salmón, rodaballo y tilapia. |
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