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La
opa de San José no gustó por su bajo precio y porque buscaba el
control de Duro Felguera
Juan Carlos Torres Inclán es un tipo sereno, capaz de controlar
los nervios ante las adversidades. Durante los últimos cuatro meses
lo demostró con la oferta pública de adquisiciones (opa) lanzada
por el emergente grupo empresarial gallego San José. Los accionistas
de Duro y el mercado dieron la espalda a la oferta, «por su bajo
precio y porque buscaba el control» de la empresa asturiana, explica
Torres Inclán en esta entrevista. Este ingeniero de minas, nacido
en Castrillón, se curtió en la prestigiosa Mecánicas La Peña, en
el corazón industrial de Vizcaya, y en Erpo, en Gijón. Fue fichado
por Duro como responsable del negocio energético, al que convirtió
en uno de los más rentables. Hace dos años fue elegido para sustituir
a Ramón Colao en la presidencia del grupo y se ha convertido en
el impulsor de una política de crecimiento con la que aspira a que
la centenaria compañía asturiana se fortalezca con el nuevo siglo.
-¿Por qué fracasó la opa de San José?
-El consejo de administración de la compañía ya dejó claro en su
primera comunicación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores
(CNMV), nada más conocerse la opa de San José, que el precio (8
euros por acción de Duro Felguera) era insuficiente por no responder
al valor que tiene actualmente la empresa. Ése fue el motivo de
su fracaso. Sólo fue un problema de precio.
-¿No era un buen candidato para reforzar el accionariado de Duro
Felguera?
-Creo que el grupo San José o cualquier otra empresa de sus mismas
características siempre es un buen candidato para reforzar el accionariado
de cualquier sociedad como Duro Felguera.
-¿Pero qué aportación singular tendría la empresa de Jacinto
Rey?
-No creo que debamos personalizar el asunto en Jacinto Rey. No sé
qué hubiese aportado personalmente Jacinto Rey porque no tengo el
suficiente conocimiento para decirlo, pero sí que San José hubiese
aportado más músculo financiero y, probablemente, capacidades para
entrar en otros sectores.
-Es decir, habría dado alas a Duro Felguera.
-Esta empresa tiene alas por sí misma y las está utilizando adecuadamente.
-San José argumentó que su opa no se entendió. ¿Usted la entendió?¿Y
los accionistas?
-El resultado demuestra que la opa no la entendió quien lo tenía
que hacer, que eran los accionistas. Tampoco la entendí yo dadas
las condiciones económicas en las que se presentó.
-¿Pero qué no les gustaba de San José?
-No gustaba, fundamentalmente, el precio de la oferta y que iba
dirigida a una posición prácticamente de control, al plantearse
por un máximo del 44 por ciento, sin que el precio contemplase la
prima de control que en estos casos debe existir.
-¿Pero qué no les gustaba de San José?
-No gustaba, fundamentalmente, el precio de la oferta y que iba
dirigida a una posición prácticamente de control, al plantearse
por un máximo del 44 por ciento, sin que el precio contemplase la
prima de control que en estos casos debe existir.
-La acción salió reforzada. ¿Fue un espejismo?
-Si comparamos el precio de la acción al final del proceso y antes
de la opa, estoy de acuerdo en que se reforzó. No creo que esta
mejora sea un espejismo, como usted dice, porque una semana después
de concluido el proceso, la acción se mantiene en valores próximos
a los que tenía antes de que finalizase el período de suscripción,
por lo que debe estar muy próximo al valor real de Duro en estos
momentos.
-Pero les obliga a ser más ambiciosos en su estrategia de futuro.
-La dirección es tremendamente ambiciosa respecto al futuro de la
compañía, independientemente de la opa, porque creemos que Duro
Felguera tiene una capacidad de crecimiento y rentabilidad superiores
a la actual.
-¿Y ahora qué?
-Superada la opa y demostrado el interés por la empresa del mercado
(tras años en los que estaba un tanto indiferente) y de los accionistas
de referencia por permanecer en la sociedad, tenemos que seguir
trabajando si cabe aún con más empeño para responder a sus expectativas
y a la confianza depositada.
-Duro fue siempre una empresa con una clara vocación bursátil.
Pero tras la opa les queda poco papel en Bolsa. ¿Harán algo?
-La acción va a quedar con un grado de liquidez muy bajo, por lo
que habrá que adoptar algún tipo de decisión para darle liquidez.
No está decidida la medida, pero puede ir desde la ampliación de
capital al «split». El objetivo es triple: darle liquidez a la acción,
valor al accionista y financiar nuevos negocios e inversiones. Algo
habrá que hacer, porque nuestra vocación es seguir en Bolsa, llevamos
103 años y es importantísimo continuar en el parqué.
-El alto volumen de acciones que cambiaron de mano y la entrada
de nuevos accionistas de referencia, como la constructora Vegasol
o el empresario Ramiro Arias, vaticinan movimientos en el consejo.
-Lo único de que tenemos constancia es de las informaciones que
los socios mayoritarios han remitido a la CNMV. Entre ellos destaca
una nueva posición de la constructora Residencial Vegasol, con un
10,05 por ciento del capital. De todas formas, una vez que se conozcan
las posiciones accionariales definitivas puede ocurrir que haya
algún cambio en el consejo, aunque en estos momentos no hay ninguna
vacante.
-Pero pueda haberla.
-Hasta 2006 no están previstos cambios, según los acuerdos de la
junta general. Hay doce consejeros y son los que seguirán siendo.
Si se quieren cambios habrá que buscar acuerdos, lo que no es difícil
dado el entendimiento existente en el consejo.
-Los cuatro accionistas de referencia (Sabino García Vallina,
Gonzalo Álvarez Arrojo, Tomás Casado y José Luis García Arias) fueron
una piña. ¿Esta unidad del núcleo accionarial está amenazada, tras
los últimos cambios?
-Todos tienen unos compromisos con Duro que garantizan la estabilidad.
lanuevaespaña. 01/05/05
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