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noticiasgalicia.12/01/09-
A
la constructora gallega San José, que preside Jacinto Rey, se le
acaba el plazo concedido por las entidades acreedoras para hacer
frente al préstamo e 1.200 millones que solicitó para adquirir la
inmobiliaria Parquesol. Las entidades implicadas no aceptan las
intenciones del grupo constructor de convencerles que sus activos
- la consecución de 142 megavatios en el concurso eólico de la Xunta
de Galicia, el mes pasado; y su participación en el relanzamiento
en la capital del Estado de la llamada Operación Chamartín, en la
que participa con un 27,5% - son susceptibles de revalorizarse.
Los bancos a los que solicitó el préstamo para adquirir la inmobiliaria
Parquesol reclamaban al grupo de Jacinto Rey, garantías adicionales
a las depositadas en noviembre para la refinanciación de su crédito
En concreto, las entidades acreedoras remitieron en su día una carta
a los responsables del Grupo San José en la que se les exigían tres
condiciones básicas para que la negociación prosperara.
La primera, el depósito de garantías adicionales entre las que se
encontraría las acciones de su participación en la Operación Chamartín.
La segunda, la fiscalización por parte de las entidades sobre la
gestión del Grupo San José. Y la tercer y última, la creación de
un mecanismo similar que controlaría el desarrollo del plan de negocios
de los próximos cinco años.
San José sigue sin ver la luz al final del tunel, y como parte integrante
de la inmobiliaria Parquesol está agotando los plazos de negociación
con las entidades acreedoras para saldar la deuda de 1.200 millones,
en concreto con nueve bancos y cajas, entre las que se encuentran
las gallegas Caixanova, Caixa Galicia, y el Banco Pastor; además
del Banco Popular, Banesto, BBVA, Barclays, Banco Caixa Geral y
Caja Madrid.
La idea del Grupo San José de que tanto la Operación Chamartín como
el concurso eólico sirvan como garantías futuras ante las entidades
acreedoras no es aceptada por parte de las entidades financieras,
que muestran su desconfianza en el hecho de que el concurso eólico
de la Xunta está aún pendiente de revisión por parte de las consellerías
de Medio Ambiente, Política Territorial y Economía que deberán dar
su opinión sobre la autorización de cada proyecto de parque eólico
concedido en el concurso público.
En el peor de los casos, y si San José no consigue renegociar su
deuda y suspende pagos, la constructora se vería abocada a un proceso
concursal, con lo que según las bases de las concesiones eólicas
debería renunciar a sus megavatios, con todas las consecuencias.
Parquesol, la inmobiliaria que San José adquirió hace año y medio,
con los préstamos solicitados, está valorada actualmente en menos
de una tercera parte del precio de compra. De los 920 millones en
que estuvo valorada la inmobiliaria ha pasado a poco más de 270
millones.
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