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Jacinto
Rey, otro gallego invisible
Profesor
de Matemáticas, en 1980 entró en San José y la convirtió en la séptima
constructora del país.
Jacinto Rey fue hasta 1980 un profesor de Matemáticas en un colegio
de Pontevedra. Sus años de estudio en la Universidad Laboral de
Gijón, donde se formaban los becados del franquismo, los aprovechó
bien y destacó por su dominio de la ciencia de los números. No fue
en vano. Años después demostró que la conjugación de los conocimientos
matemáticos con el sentido común era la mejor receta para levantar
un imperio empresarial.
Hasta hace sólo veinticinco años Jacinto Rey se dedicaba a la docencia.
Pero un empresario amigo, José Sánchez Rivas, le pidió que le llevase
la contabilidad de la constructora San José. En 1986, ya era el
presidente y controlaba el 65 por ciento de las acciones. En menos
de cinco lustros logró convertir a aquella pequeña constructora
en la séptima de España y crear cinco unidades de negocio para diversificarse.
En 2003 facturó 1.050 millones de euros, cifra que se incrementó
hasta los 1.200 en el pasado ejercicio.
Y pese a este sorprendente despegue empresarial, Jacinto Rey es
un hombre invisible, de la misma estirpe que otro gallego de oro,
Amancio Ortega, cerebro del imperio Zara. La única fotografía divulgada
de Jacinto Rey la publicó esta semana el mensual económico "Capital"
y es conocida su obsesión por evitar los actos sociales. La única
muestra de posición económica es el yate que tiene amarrado en el
puerto pontevedrés de Sangenjo.
La discreción es parte de esa estrategia de crecimiento. Aunque
la opa sobre Duro Felguera puso nombres y apellidos al grupo San
José, en Asturias opera desde hace dos años. Abrió una oficina en
el polígono industrial Espíritu Santo hace tres años. Entre sus
obras en la región están la reforma y explotación del polideportivo
de Otero, la construcción y explotación de la zona deportiva de
la manzana de Azcárraga, apartamentos en la calle Foncalada y 32
adosados, todo en el concejo de Oviedo, y otros 32 chalés en Ribadesella.
Si la opa sobre Duro Felguera hizo más conocido a San José en Asturias,
su alianza con Sacyr y Sánchez y Lago para la gran obra del Hospital
Universitario Central de Asturias (HUCA) le dará más renombre regional.
El consorcio empresarial que pilota Jacinto Rey está implantado
en España, Portugal, Alemania, Estados Unidos, Argentina, Uruguay,
México y Marruecos. La construcción es su actividad fundamental.
En la cartera de obras realizadas por San José figuran, además de
viviendas, centros comerciales, hospitales, centros educativos,
culturales y de ocio, hoteles, edificios industriales y museos,
entre otros.
Ahora está embarcado en una de las grandes actuaciones urbanísticas
de España: la "operación Chamartín", en Madrid. San José
participa en Duch, adjudicataria de este proyecto por el que se
urbanizarán más de tres millones de metros cuadrados, con zonas
residenciales para albergar a más de 100.000 personas, dotar a Madrid
de una nueva estación ferroviaria en Chamartín y crear en Castellana
una nueva zona financiera con la construcción de 15 rascacielos.
Pero Jacinto Rey sabe que la diversificación es una garantía de
éxito si se actúa con tiento. Entre sus apuestas inversoras figuran
la puja que hizo en 2002 por el saneamiento de Aerolíneas Argentinas,
la participación en la productora de la película "Mar adentro"
a través de su productora Filmanova, o el acuerdo con el grupo francés
de distribución comercial Auchan, propietario de Alcampo, para la
compra de su subsidiaria argentina, que incluye tres hipermercados
y un terreno en Buenos Aires para construir sobre 66.000 metros
cuadrados.
Éste es parte del currículum empresarial. Pero de la biografía personal
de este otro gallego silencioso sólo hay sombras.
revistadeprensa.lanuevaespaña. 06/02/05
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