| HEMEROTECA El
Correo Gallego 27 de Serptiembre de 2002 |
Levanta
una capilla en Iria Flavia (Padrón) después
de haber visto a la Virgen
"No
me importa que me crean o no; yo sé lo que vi,
y el objeto de esta capilla es difundir el culto
a la Virgen entre todos los fieles''
Rosa Cortiñas Bóveda, una padronesa de 80 años
asegura haber contemplado el mismísimo rostro
de Nuestra Señora de los Dolores hace ya seis
años, en el transcurso de un funeral oficiado
en Iria Flavia el día de San Pedro. A raíz del
místico suceso, ha sufragado la construcción de
un pequeño templo en A Ponte, cerca del puente
interprovincial A la protagonista de estas líneas
se le iluminan los ojos cuando relata la aparición.
Se esfuerza por desmentir que haya sido producto
de su imaginación, o un deslumbramiento provocado
por algún foco de luz de la iglesia de Iria Flavia.
"No hay pintor que pueda reproducir lo que yo
vi; era una señora hermosísima, ataviada con un
manto oscuro; todavía no comprendo como el sacerdote
pudo continuar la eucaristía, aunque se ve que
sólo yo pudo presenciar ese fenómeno''.
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MARCOS
MANTEIGA / PADRÓN
Rosa
Cotiñas
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La aparición llegó, siempre según Rosa Cortiñas,
precedida de un fuerte ruido. Inmediatamente después
se formó una nube encima del altar, en medio de
la que se dibujaba la Virgen. "La Señora de los
Dolores ‹continúa‹ miraba para Jesús, que es el
nombre del labrador que allí velábamos de cuerpo
presente'', concluye sin perder la sonrisa.
Rosa Cortiñas quiere un templo para el pueblo,
y se compromete "a tener a alguien al cargo de
la capilla para que pueda orar en ella quien lo
desee''. El enclave elegido para su ubicación
tampoco es fruto de la casualidad. Rosa afirma
que en esa finca "mi familia tenía un cobertizo,
en el que se le dio acogida a multitud de pobres
durante años''. Según la misma fuente, el presupuesto
de la obra "superó los 60.000 euros'', contando
las imágenes sacras que ha dispuesto en su interior.
Desde el mismo día de la aparición de la Virgen,
Rosa afirma que tiene un sentimiento de tranquilidad
muy difícil de describir. Ahora su pretensión
es ayudar a difundir el culto católico, refrendada,
según dice, por un antiguo sacerdote de la villa
a quien le une una larga amistad. Viera lo que
viera, la única realidad es que Rosa Cortiñas
es más feliz desde aquel lejano día de San Pedro
en el que pudo ver un trocito del Cielo y, hoy
por hoy, eso sí que resulta un auténtico milagro.
Vocación de poetisa
Aunque no se le caen los anillos a la hora de
señalar los "estudios básicos'' que posee, Rosa
Cortiñas se ha revelado como una auténtica poetisa,
y cuenta con al menos dos libros publicados. Así,
escribió el volumen 'Miremos un poco atrás' en
castellano "para que todos puedan leerlo'', mientras
que eligió el gallego, para conformar los versos
de 'O ceo é unha beleza. Pensamentos', una obra
mística en la que revela "os sentimentos máis
prezados do meu corazón''.
El acto de inauguración, qcontó
bombas de palenque, pinchos y la posible asistencia
de de representantes de la corporación padronesa,
que han prestado su apoyo a la construcción de
la pequeña capilla. |
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