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Alessandra
Aguilar, atleta
"La
muralla de Lugo es una rompepiernas"
Acaba de llegar de Japón, donde participó en el Mundial de cross.
Aunque quedó en el puesto 63, Alessandra Aguilar ya hizo méritos:
estuvo allí. Con 27 años, piensa ser una atleta cuarentona. Y para
eso hay que entrenar, aunque prefiera el paseo del Rato y no la
muralla. "Es una rompepiernas", dice Alessandra Aguilar.
Quedar en el puesto 63 en el último Mundial de Cross, en Japón,
¿es una victoria o una derrota?
No es que sea una derrota, pero más o menos. No fue un buen puesto.
¿Qué pasó, entonces?
Que no me adapté ni al clima, ni al viaje (que me pasó factura).
Así que salí en el puesto 63 y llegué en el mismo puesto. No va,
no va y... muy mal.
Y cuando no va, como dice, ¿qué se le pasa por la cabeza?
Piensas: "Seguro que en la siguiente vuelta me encuentro mejor".
Intentas animarte por que si no, te dan los mil males.
¿El Mundial acabará siendo territorio acotado de los atletas
de raza negra?
Sí, porque son superiores. Estar allí, con ellos, es un privilegio
de muy poquitos.
¿Echó las cuentas de cuántos títulos nacionales tiene?
(Se ríe). Títulos... cinco o seis y medallas... varias.
¿Y de Europa?
Una, la que gané en el campeonato junior de 1996. Fue increíble,
no hay palabras. No pensaba ni por asomo que pudiera ganar.
Si no me equivoco, tiene ahora 27 años. ¿Es ésta una buena edad
para retirarse?
Voy ya para 28. No, las atletas de fondo podemos estar hasta los
30 y los 40 compitiendo en un alto nivel. Incluso es la mejor edad
para destacar.
¿Pensó ya cuál será su retiro?
Seré maestra de inglés, es lo que estoy estudiando.
¿Qué tiene Lugo para que dé tan buenas atletas femeninas? Ahí
están María Abel, Eugenia Gandoy...
En Galicia, hay mucha tradición por el cross. Si eres velocista
con el frío que hace, olvídate. Pero sí hay mucho sitio para practicar
el cross, mucho campo verde.
Otra cosa no aprendería de su padre, pero a correr como él sí
aprendió...
Aprendí mucho, pero lo de correr nos lo inculcó cuando nos llevaba
al monte Segade.
¿Da muchas vueltas a la muralla cuando está en Lugo?
Entreno más por el paseo del Rato y por el del Miño. La muralla
es muy dura.
¿Hace callo?
Es una rompepiernas.
¿Cuántas carreras echa usted a diario sin que esté entrenando?
Intento no echar muchas. Soy tranquila, pero una cosa que me gusta
de Madrid es que, aunque no tengas prisa, te lleva el ambiente de
la ciudad.
O sea, que pese a ser atleta, no anda usted acelerada.
Ni ando con prisas, ni me duermo tampoco.
¿Alguna vez le llamaron gacela?
Nunca. Una fisioterapeuta de Madrid me llama txapelduna, campeona
en vasco.
Si le dieran a escoger, ¿preferiría tener más curvas y menos
músculo?
Un poquito más de curvas, sí me gustaría tener. Músculos... no soy
de las que más tengo.
Test
Un reto
Ir a las Olimpiadas.
Un obstáculo
Las marcas mínimas en pista que piden. Cada vez son más exigentes,
ahora para ir a las Olimpiadas hay que hacer 5.000 metros en quince
minutos.
Un lema.
¡Ahí me has pillado...! Que siempre hay algo bueno en todo.
Un sabor.
Las fresas.
Un olor.
El café recién hecho.
¿Es muy cafetera?
Tomo sólo uno o dos al día porque me altera mucho.
El tacto de...
Los peluches.
¿Tiene alguno encima de su cama?
Sí, un perro gigante al que llamo Orejotas.
Una prenda.
Los pantalones pirata.
Una tarea doméstica.
Hacer empanadas y postres.
¡No se excederá con los dulces!
Soy golosa y como, pero trato de cuidarme también.
Una manía.
Tenerlo todo controlado.
Una buena costumbre.
Soy ordenada.
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