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Marisol
Bueno, presidenta del Consello Regulador de la Denominación de Orixe
Rías Baixas
"Desde
1989, no recordábamos una cosecha tan buena como esta última"
"Tenemos
que seguir creciendo, el vino es un ser vivo y el sector también
tiene que serlo"
La Denominación de Orixe Rías Baixas afronta el presente año
con el reto de superar las marcas históricas de 2005, en el que
la venta de 17 millones de botellas se unió a un incremento del
18,5 por ciento en la comercialización.Creada en 1988, Rías Baixas
se mantiene como la denominación de origen gallega que más uva recoge.
Al frente del Consello Regulador permanece Marisol Bueno, como cabeza
visible de un trabajo en el que participan más de 6.000 viticultores.
¿Qué tal está resultando la última cosecha?
Por ahora aún está empezando a comercializarse. De las ventas hacemos
un buen balance porque a fecha de hoy, hemos vendido un 30 por ciento
más que el año pasado. Con respecto a la calidad de la cosecha,
nos da rabia haber dicho que la de 2004 fue excelente, porque la
de este año está siendo espectacular. La gente aquí no recuerda
una cosecha tan buena desde 1989.
¿Ayudó el buen tiempo?
Siempre, porque el tiempo es importante para este negocio. La verdad
es que nunca sabes cuales son los parámetros que influyen, pero
por supuesto que nos ha ayudado encontrarnos con que el invierno
de 2005 haya sido seco, igual que la primavera y el verano.
¿Las exportaciones seguirán creciendo?
Pues sí, aunque eso no lo sabemos nunca hasta finales de año, en
el momento en que pedimos a las bodegas que nos den sus niveles
de exportación. Pero las exportaciones crecieron el año pasado un
28 por ciento, que es muchísimo, y pensamos que este año seguirá
en la misma línea.
El primer mercado extranjero, con diferencia, siguen siendo los
Estados Unidos. ¿Cuál es la razón?
El mercado norteamerciano es muy abierto a cualquier tipo de producto,
y al mismo tiempo, hay un nivel importante de consumidores. Son
muchísimos millones de habitantes, con una renta muy alta. Sólo
allí hemos crecido casi un 50 por ciento.
¿Está prevista la entrada en nuevos mercados?
Desde el Consello vamos a intentar seguir penetrando en el mercado
asiático, aunque aparte cada bodega está haciendo sus cosas. Este
año iremos de nuevo a la feria de China, pero esos mercados son
más lentos y dificultosos para bodegas de nuestro tamaño. Pienso
que somos la denominación que exportamos a más mercados, aunque
no sean en grandes cantidades, y siempre hay algún nuevo país al
que se exporta Rías Baixas.
Promoción
¿Dan resultado las campañas en colaboración con la Xunta y el Gobierno
central? R: Nosotros estamos bastante contentos, aunque la verdad
es que la campaña tiene una duración de tres años y sólo se ha cumplido
el primero. Por ahora es difícil saber si los resultados se deben
a eso, aunque pienso que ayuda. Toda la promoción que se hace es
importante, porque al ser un consejo de bodegas pequeñas, no cabe
duda de que la promoción en conjunto es super rentable para nosotros.
¿Qué parte del éxito se debe a estar presente en este tipo de
eventos y ferias?
En el mundo del vino en el que nos movemos, lo importante es la
credibilidad, la calidad del producto. Somos un consejo serio que
hacemos un gran control de calidad, y eso es importante para poder
crecer y para poder mantenerte en los mercados exteriores más exigentes.
Además, los Rías Baixas son vinos fáciles de beber, a todo el mundo
le gustan cuando los prueba.
¿Y el hecho de estar presente en eventos como la boda del Príncipe?
Eso ha sido una tarjeta de presentación importante para nosotros,
porque en aquellos mercados éramos absolutamente desconocidos.
¿Es difícil competir con los vinos extranjeros?
En todas partes los vinos blancos que más venden, como los chilenos,
los neozelandeses o los franceses están hechos con sauvignon. Nosotros
llegamos al mercado con una variedad nueva, y creo que es tan buena
o mejor que ésta.
Crecimiento
¿Puede seguir creciendo el número de bodegas?
Somos más de 190, aunque es una cuestión que no depende de nosotros,
porque algunas son bodegas muy pequeñas y dejan de elaborar. Cualquier
bodega que quiera someterse a los controles del Consello tiene absoluto
derecho a entrar, siempre que cuente con registro de embotellador
y esté en la zona de la denominación.
¿Cree entonces que se mantendrá el número?
Eso también depende del mercado. Habrá bodegas que dejen la actividad,
otras que se unan en una bodega más grande, e incluso se crearán
algunas nuevas. Pero sabemos que 3.000 hectáreas tampoco dan para
mucho más.
¿Cómo ha evolucionado la Denominación en estos últimos años?
Cuando nos la dieron en 1988 aquí no había absolutamente nada. El
vino se consumía localmente, ni siquiera en la provincia. Ahora
tenemos que seguir creciendo y consolidando el producto a base de
rigor y de seriedad. Se han hecho muchas investigaciones enológicas,
la gama de productos de las bodegas ha aumentado, y si el vino es
un ser vivo, el sector del vino también tiene que serlo.
¿Seguirá al frente del Consello?
Ya dije que no me volvería a presentar, sólo depende del momento
en que convoquen elecciones. Llevo 20 años y mi labor está hecha,
aunque seguiré siendo parte del sector. Tengo una bodega, soy bodeguera,
soy viticultora, y colaboraré todo lo que pueda desde mi puesto.
Simplemente, lo veré desde otra óptica. universidade.
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