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Ramona
Maneiro, amiga de Ramón Sampedro:
"Nos
esperan más jorges y más ramones"
Sólo
se arrepintiría de lo que hizo "si tuviera alzheimer", dice. Mientras,
lucha por defender la eutanasia que, para ella, no es más que el
derecho a elegir una muerte digna. Y sigue en sus trece, un mes
después de la muerte de otro tetrapléjico que también pedía la eutanasia,
Jorge León.
Hace un mes volvió a estar de actualidad el tema de la eutanasia
tras la muerte del tetrapléjico vallisoletano Jorge León. ¿Qué sintió
cuando conoció la noticia?
Pues supuso volver a recordar lo de Ramón. No debería haber ocurrido
esta muerte ni debería haber más pero nos esperan más jorges, más
ramones y es una pena porque cada ciudadano que va a votar tiene
de recho a elegir su buena muerte ya que morirse no es un capricho.
Y me dolió porque Ramón ha luchado mucho y no se consiguió gran
cosa.
La veo un poco desilusionada. ¿Cree que no sirvió para nada el
paso que dio?
Revolucioné los medios, pero a los políticos no les hizo ni mella.
Se ponen a pelear por tonterías y no por nuestros derechos como
puede ser la eutanasia. Al final, siempre vale la pena lo que se
hace. Lo que tenemos es que movernos.
Quizás la eutanasia no dé los suficientes votos...
La gente tiene miedo a dar sus opiniones pero la mayoría está a
favor de la eutanasia. Se muere uno sólo una vez y tener ganas de
morirse es muy duro porque es lo último ya.
¿Por qué el Gobierno no regula, entonces, la eutanasia?
No lo sé. Me gustó mucho que legalizaran los matrimonios homosexuales
pero la eutanasia es algo que hay que legalizar ya por el bien de
todos porque hay eutanasias a escondidas y eso es algo lamentable.
Y la Iglesia, ¿por qué no la admite?
La Iglesia se lamenta de que la gente se está rebotando pero ¿cómo
puede meterse en temas tan delicados? Que hable de Jesucristo, que
diga misa, pero que no confunda a la gente.
Hace año y medio, acaparaba la actualidad tras su confesión de
que fue usted quien puso cianuro en la bebida de Ramón Sampedro.
Durante todo este tiempo, ¿se arrepintió de aquella decisión?
Me hubiera gustado haber lo dicho antes, pero no me arrepentí nunca
ni de lo que dije ni de lo que hice. Si llego a mayor y a tener
demencia quizá me arrepienta pero ahora no me arrepiento de nada.
Ni tuvo pesadillas...
Al contrario, engordé, porque la tranquilidad me hace comer.
Entonces, ¿estaría dispuesta a repetir la experiencia si otro
discapacitado angustiado con su vida se lo pidiese?
No voy de samaritana por la vida. Ayudar a una persona a ejecutar
un plan para marcharse y no volver es difícil, pero hay que respetarla.
Algunos dicen que si se legalizara la eutanasia habría muertes en
masa. ¡Resulta lamentable que se digan esas burradas! Si se legalizara
la eutanasia, habría gente especializada que la haría y no haría
falta yo, aunque haría lo posible para ayudar a bien morir a todo
el mundo. Si se aprobara la eutanasia sería una ley que estaría
ahí y que la utilizaría cualquier persona cuando quisiera. Es como
el aborto, yo estoy a favor pero no lo practicaría.
-Muy personal: "Recuerdo a Ramón cada día"
-Un destino: Disfrutar de la vida hasta el momento de tu
marcha.
-Un sueño: Morir tranquila con tu gente alrededor.
-Un trabajo: Hecho con amor, cualquiera es bueno y ¡ganándote
tu dinerito...!
-Una muerte: Digna.
-Un suicidio: El que cada uno elija.
-Una enfermedad: Es muy duro pero es lo que se espera. Hoy
es el pan nuestro de cada día.
-Un derecho: A elegir tú.
-Una vida: Digna, como la muerte.
-Una amistad: Para toda la vida.
-Un amor: Lo más grande.
-Un desatino: La falta de respeto.
-Una sensación: Vivir, ver el sol, respirar el aire puro
por la mañana...
-El peor castigo: Una mala muerte.
-Un recuerdo: Recuerdo a Ramón cada día. Recuerdo todo lo
bueno que me enseñó y la gran persona que era.
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