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Alicia
Giménez Bartlett, escritora
"En
mi novela no hay lamento femenino"
Alicia Giménez Bartlett (Albacete, 1951) acaba de publicar su nueva
novela, 'Días de amor y engaños'. En ella, sus personajes reflexionan
sobre sus relaciones cuando dos personajes emprenden una aventura
sorprendente.
¿Ajetreada
con la promoción?
Sí,
pero casi lo agradezco, la vida de escritora es muy solitaria. Me
tengo que encerrar para escribir algo. Si espero a que salga la
idea, no hago nada. Necesito esa disciplina.
¿Y
de dónde surgió la idea de esta novela?
Sabía
que cuando se hace una obra en el extranjero se organizaba una colonia
para las esposas de los ingenieros que van allí y un campamento
a pie de obra para los ingenieros, y me pareció una organización
perfecta para poder hacer un estudio de personajes en un entorno
aislado. De ahí vino después toda la idea del libro.
Su
libro, ¿refleja su visión sobre las relaciones actuales entre hombres
y mujeres?
Sí,
doy mi visión. Tomo unos personajes en un entorno cerrado y un par
de ellos toman una decisión muy valiente desde el punto de vista
sentimental, se dejan llevar por un sentimiento pasional. Esto genera
una serie de reacciones en todo el entorno, los personajes se preguntan
a sí mismos qué pasa con sus relaciones, con su vida, cuál es su
lugar en el mundo... Eso pasa muchas veces cuando vemos a una persona
de nuestro entorno que da un cambio brusco. Empezamos a hacernos
preguntas sobre nuestra propia situación y decisiones, nos ayuda
a plantearnos nuestra propia vida
¿Cree
que la gente toma más riesgos hoy en día?
Yo
creo que sí. El miedo que nos meten con las pasiones es importante
y aún pervive. Es un clásico aleccionar a la gente en contra de
la pasión, porque es destructiva, sobre todos a las mujeres. Pero
hoy en día, las mujeres, que era a quien menos se nos permitía demostrar
nuestros sentimientos y tomar decisiones, hemos cambiado. Todo el
terreno social y sentimental se ha movido mucho. De repente hay
hombres abandonados por sus esposas y mujeres que rompen sus matrimonios...
eso antes era impensable. Yo creo que es un momento interesante
y menos acomodaticio que el pasado.
¿Las
mujeres son el motor de la narración?
La
óptica, al ser yo una mujer, va más hacia los personajes femeninos,
pero hay un hombre que comparte protagonismo con todos los personajes
femeninos.
¿En
qué se diferencia esta novela de otras que hablan de amor y desamor?
No
lo sé muy bien, pero diría que es una novela muy clara, muy concisa,
donde las mujeres son personajes fuertes, no lloran y se quedan
en un rinconcito de la habitación, sino que se cuestionan cosas
con dureza. No hay un lamento femenino, y en muchas novelas de las
que leo con mujeres protagonistas y sentimientos por el medio, la
mujer siempre tiende a quejarse excesivamente. Aquí toman decisiones
y se mueven.
¿Es
más realista en ese sentido?
Depende
de la persona.
¿Cuáles
son sus referentes literarios?
Me
gustan mucho los judíos norteamericanos modernos: Saul Bellow, Phillip
Roth,... todo este grupo de intelectuales que hablan con una voz
sencilla de problemas muy actuales me interesa mucho.
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