| Dónde
está? |
Situado
en el municipio de Poio,
en la provincia de Pontevedra, el Monasterio de San Xoan de
Poio está emplazado en un bello altozano que domina la
ría de Pontevedra, a 2 kilómetros de la carretera
general que une Pontevedra con Sanxenxo.
A 4 kilómetros de la ciudad
de Pontevedra,
dentro de las Rías Baixas, el paisaje en el que se enclava
este Monasterio de San Xoan de Poio es campesino, marinero y
urbano, típico de la tierras del Salnés.
Por tanto, el Monasterio de San
Xoan de Poio se encuentra en una de las zonas más turísticas
de toda Galicia, cerca de Sanxenxo y el pueblo marinero de Combarro. |
| El
Monasterio |
Declarado
Monumento Histórico-Artístico, el Monasterio de
Poio forma un conjunto arquitectónico de incomparable
belleza. Se puede decir, realmente, que se trata de dos monasterios
distintos, según la época en la que se ha realizado
cada edificación.
Así,
por un lado, está el antiguo convento benedictino que
consta de diversas dependencias, sobre todo, de los siglos XVI
y XVIII. A este periodo pertenecen la iglesia y el claustro
procesional, las dos dependencias más destacadas del
Monasterio.
Por
otro lado, nos encontramos con la parte moderna, realizada con
la llegada de los mercedarios, formado por dos patios paralelos
y una capilla. La intención era crear un seminario mayor.
Actualmente, se le considera un
importante centro cultural en el que se halla la biblioteca
del Monasterio de Poio, el Museo de los Mosaicos, la Escuela
de Canteros y sede de los cursos de la Universidad de Verano. |
| Detalles
con Importancia |
Imprescindible
cuando se visita el conjunto del Monasterio de Poio es admirar,
entre otros:
El
Claustro de las Procesiones,
de finales del siglo XVI, cerrado por veinticuatro arcos de
medio punto peraltado.
En los vértices de encuentro de las cuatro bóvedas
de crucería, se encuentran las medallas de Santiago,
San Benito, San Juan Bautista y San Juan Evangelista.
En
el centro de este Claustro de las Procesiones, se puede contemplar
una hermosa fuente del arquitecto Mateo López,
que está adornada por rostros y mascarones que tienen
relación con los ángulos internos del claustro.
En
los jardínes y campos adyacentes al Monasterio de Poio,
se encuentra un hórreo considerado como uno de
los de mayor longitud de toda Galicia. Mide 121 metros de largo
y se apoya en tres hileras de tornaratos, en vez de dos que
es lo normal en estas tierras, haciendo un total de 51 apoyos.
El
Coro del Monasterio de Poio nace
con el nombre de "Ultreia", germanismo que da nombre
a un antiguo himno de peregrinación a Santiago de Compostela,
y que podría interpretarse como "Adelante".
Su intención es la de recuperar los orígenes de
la música occidental y, sobre todo, la tradición
gregoriana existente antiguamente en el Monasterio, con la desaparecida
Schola Santorum. Sus actuaciones se basan, por tanto, en el
canto gregoriano y polifonía medieval.
Han
participado en multitud de conciertos y grabado varios discos,
el último de los cuales en 1999, titulado "Iacobus",
en el que se puede disfrutar de la grabación íntegra
de la música del "Codex Calixtinus" del siglo
XII. |
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| Un
poco de Historia |
La
fundación del Monasterio de Poio se atribuye tradicionalmente
a San Fructuoso en el siglo VII, aunque el primer documento
relativo a este Monasterio está datado en el año
942.
El Monasterio de Poio gozó
a lo largo de toda su historia de un gran protagonismo, sobre
todo entre los siglos XVI al XVIII, bajo la orden benedictina,
tanto a nivel cultural como material.
En 1548, Carlos V le dio el privilegio
de convertirse en Colegio Mayor de Teología, en el que
impartió clases el Padre Feixó, y en el año
1613, se creó el Colegio de Pasantes en el Monasterio.
Los monjes benedictinos tuvieron
que abandonar el Monasterio en 1853, cumpliendo las órdenes
de exclautración, y en 1890 se hicieron cargo de él
la orden mercedaria hasta nuestros días. |
| La
Iglesia |
La
Iglesia monasterial de Poio, que sustituyó a la iglesia
medieval, es uno de los máximos exponentes del Clasicismo
tardío gallego, con elementos plenamente barrocos.
Inicialmente, las obras fueron
dirigidas por uno de los arquitectos más conocidos del
momento, el luso Maestro Mateo López, quien siguió
los planos diseñados por Juan Ruiz de Pamames. En el
año 1581, comenzó su labor por la Capilla Mayor.
La
fachada de la Iglesia del Monasterio de Poio es de estilo barroco
del siglo XVII. En ella destacan, sobre todo, tres figuras:
la de San Juan Bautista, patrón del municipio de Poio,
y a cada lado podemos observar las figuras de Santiago y la
de San Andrés. Se complementa con columnas dóricas
y corintias, las dos torres campanario de estilo barroco y un
frontón partido por una peineta.
Del
interior de la Iglesia, llama la atención la perfecta
proporción entre la altura de la misma y la longitud
de su cuerpo, compuesto por la nave central y dos menores que
llegan hasta el crucero, típico del estilo Renacentista.
El pavimento, que servía
antiguamente para dar sepultura a los feligreses, es cuadriculado
hasta la línea del crucero donde se yergue el púlpito.
Llama
la atención el trabajo de la bóveda, sobre todo
la ornamentación de la del crucero en cuyo punto central
se aprecia un excepcional florón donde está labrada
la fecha en el que se acabaron las obras, en 1708. Diez arcadas
sobre pilastras compuestas son las encargadas de sostener la
techumbre de la Iglesia.
Dignos de admiración son
el retablo de estilo churrigueresco del siglo XVIII, de Bernardo
de Cabrera, y el sepulcro de Santa Trahamunda, del siglo VI,
que ocupa un rincón de la capilla del Cristo. |
| La
Biblioteca |
La
biblioteca, una de las más importantes de Galicia está
situada en el bajo y primer piso del ala poniente del Monasterio
de Poio.
Alberga cerca de 100.000 volúmenes,
la mayoría de los cuales fueron adquiridos por los monjes
benedictinos cuando el Monasterio era Colegio Mayor de Teología.
También los monjes mercedarios hicieron su aportación
trayendo de Conxo algunas de las obras que les pertenecían.
Otros
se consigueron en distintas épocas y por diversos legados,
entre los que sobresale el del eminente bibliófilo D.
Antonio Rey Souto, rico en joyas bibliográficas y en
obras de historia y literatura gallega, que están distribuidos
en dieciséis salas entre las que se pueden encontrar
piezas de Castelao,
Bello Pineiro, Sobrino, Concheiro y Rafael.
Esparcidas por la biblioteca se
pueden contemplar obras de la artesanía persa, aves disecadas,
loza china y collares de dientes de serpiente.
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