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Ocu.-
Las fiestas, las celebraciones, las comidas en familia
o con amigos... Lo ideal es comer con moderación sean
cuales sean las circunstancias, pero si ya te has
empechado échale un vistazo a nuestros consejos para,
al menos, recuperarte sin complicaciones. En muchas
ocasiones, las molestias digestivas no se deben a
una enfermedad o a un proceso infeccioso.
A veces somos nosotros mismos quienes nos empachamos
al dejarnos llevar por las fiestas, las celebraciones
o las comidas familiares o con amigos.
Esta sobrealimentación se acentúa con el consumo excesivo
de alimentos demasiado grasos (fritos, estofados o
guisos con exceso de aceite) o que incluyen carnes
muy grasa, platos con salsas (natas, queso, mayonesa)
platos muy condimentados, picantes o alimentos excesivamente
azucarados. Todo ello provoca que el proceso digestivo
sea más lento y laborioso de lo normal.
Si sufres problemas digestivos, sin ninguna patología
asociada, sigue estos consejos, que te ayudarán a
recuperarte: No ingieras grandes cantidades de alimentos
de una vez.
Evita el tabaco, los alimentos grasos, los condimentos
fuertes y, en general, cualquier alimento que te cause
molestias. El alcohol y el café tampoco son buenos
amigos del estómago.
Evita las bebidas gaseosas. No lleves ropa ceñida
y evita el uso de cinturones apretados. Procura no
acostarte inmediatamente después de la comida. Es
más conveniente reposar en posición semiincorporada.
Las náuseas y los vómitos son síntomas frecuentes
que pueden deberse a multitud de procesos, y de manera
específica a comer o beber en exceso. Si es así, no
reprimas el vómito. Después, bastará con seguir una
dieta ligera durante un par de días.
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