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noticiasgalicia.-
El litro del gasóleo se vendía ayer a 1,368. y también el precio
de la gasolina se encuentra en sus niveles máximos: 1,386 de media
(aunque algún establecimiento la cobraba a 1,401).
De este modo el coste de los desplazamientos se ha visto encarecido
notablemente en los últimos años, incluso muy por encima de la inflación,
lo que está generando un fuerte impacto en los bolsillos de los conductores.
El incremento de los carburantes en este periodo se aproxima al 60%,
cuando el IPC -según constata el Instituto Nacional de Estadística-
lo ha hecho un 7,6%. Así las cosas, realizar un desplazamiento entre
Ourense y Vigo en un vehículo diésel (considerado un consumo medio
de seis litros cada 100 kilómetros, que dependería del tipo de vehículo
o del gasto en calefacción y aire acondicionado, entre otros factores)
representaba en enero de 2009 un coste en gasóleo de 4,90 euros, cuando
hoy llega a los 7,71. En el caso de un vehículo de gasolina (que en
los últimos años han sido menos comercializados en la provincia, ya
que tres de cada cuatro turismos vendidos empleaban el diésel) el coste
para ese mismo trazado pasaría de 6,58 a 10,41 euros (considerando
un consumo de ocho litros por 100 kilómetros).
A desplazamientos más largos, mayor es la repercusión. Por ejemplo,
ir a Madrid costaba hace tres años 26,30 y ahora está ya en 41,46.
Si el incremento del carburante y los peajes representa un importante
coste para el el bolsillo del usuario particular, más grave es aún
para los trabajadores del sector del transporte. El gasto de carburante
que realizan los vehículos profesionales es superior (un camión consume
sobre 35 litros cada 100 kilómetros, mientras un autobús ronda los
25) y también tienen un peaje más elevado (en el caso de la autopista
Santiago-Ourense, los tráilers y autobuses abonan 11 euros, el doble
que un turismo). De hecho, desde la Asociación de Transportes de Mercancías
de Ourense (Apetamcor) han anunciado que barajan movilizaciones ante
los problemas económicos que les está ocasionando el aumento del coste
del gasóleo, al que se une la supresión de la bonificación fiscal de
2,9 céntimos por litro que tenían hasta el pasado 31 de diciembre.
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