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La selección
española de fútbol derrotó a Alemania con un solitario gol
de Fernando Torres en el minuto 33 y se alzó con la segunda
Eurocopa de su historia, tras la conquistada en 1964, después
de un partido muy serio en el que Alemania inquietó la meta
de Casillas durante la primera mitad, pero fue inferior en
la reanudación, donde pudo sufrir una derrota mucho más contundente.
Los de Luis Aragonés, que se despide del banquillo nacional
con 'broche de oro', vengaron la derrota sufrida en la otra
final europea disputada en 1984 ante Francia, tras culminar
un torneo de Austria y Suiza, prácticamente perfecto en el
que contaron todos sus partidos por triunfos, salvo la victoria
conquistada ante Italia desde el punto de penalti. De este
modo, la inteligencia de Fernando Torres, anticipándose al
lateral alemán Lahm, tras un pase de Xavi Hernández en el
minuto 33, fue suficiente para que los aficionados españoles
de todo el país puedan celebrar por todo lo alto, un título
de postín que se resistía tras numerosos años de sinsabores.
Sin embargo, el primer 'susto' para los intereses españoles
llegó con apenas tres minutos de juego, cuando Sergio Ramos
cedió hacia el centro un balón comprometido que Miroslav Klose
no supo aprovechar, tras adelantarse a la zaga española, pero
marrar en el control, que salió por la línea de fondo demasiado
largo.
Y es que de salida, el control del balón, fiel al guión previsto,
fue para España, en las botas de la calidad técnica de los
Iniesta, Cesc o Xavi Hernández, pero tan sólo buscaron una
y otra vez el pase largo hacia los desmarques del solitario
Fernando Torres, mientras Alemania supo asumir su mayor peso
y experiencia en las finales para tomar el mando poco a poco,
encerrando en su campo los diez primeros minutos a los de
Luis Aragonés. La reacción de la 'Roja' llegó en el minuto
14 con una incorporación por la izquierda de Xavi, que metió
un preciso pase al hueco para Iniesta, cuyo centro obligó
al veterano Jens Lehmann a demostrar sus reflejos, tras pegar
en la rodilla del madridista Christoph Metzelder.
Mucho más cerca de inaugurar el marcador de la final estuvo
Torres en el minuto 22, cuando remató a la base del palo derecho
germano un centro desde la derecha de Sergio Ramos anticipándose
a Mertesacker. Y es que España logró sacudirse con el paso
de los minutos la presión alemana, que buscaba el gol sustentado
en apariciones, siempre por la izquierda, de su mejor jugador
en esta Eurocopa: Lukas Podolski.
Sin embargo, fue España la primera en hacer 'sangre' sobre
su rival por medio de nuevo del delantero del Liverpool, que
esta vez sí logró ver puerta con éxito. La jugada se gestó
en el minuto 33, con un pase en corto de Marcos Senna sobre
el barcelonista Xavi, que lanzó un envío sobre Torres que
peleó con Phillip Lahm hasta adelantarse por velocidad y picar
con suavidad sobre Lehmann para enviar el esférico mansamente
a la red. Alemania acusó el golpe e incluso estuvo noqueada
en los minutos sucesivos, en los que España, liderada por
un infatigable Torres que se fajó con la defensa germana,
pudo poner más tierra de por medio, en un golpeo de Iniesta
para Silva que, sólo en el segundo palo, se llenó de balón
y envió a las nubes según le venía.
Sin embargo, el marcador no se movió antes del descanso y
España se fue camino de las duchas a tan sólo 45 minutos del
triunfo, de la gloria y, sobre todo, de su segunda Eurocopa,
tras la conquistada en 1964. La reanudación trajo relajación
para las dos escuadras, que optaron por 'guardar la ropa'
recelosas de un gol en contra que trajera un escenario más
adverso.
En el minuto 53, España despertó con una doble oportunidad
para volver a meter presión a Alemania, que sólo supo reaccionar
metiendo en el campo a otro sus clónicos 'panzer' Kevin Kuranyi,
prácticamente inédito en todo la Eurocopa. Así, un remate
cruzado de Xavi 'topó' con las yemas de los dedos de Lehmann
que desvió agónicamente a córner, mientras que a la salida
del mismo Sergio Ramos estuvo a punto de desviar en el área
chica y de tacón un disparo de Silva, que no acertó a rematar
según le venía. El cambio dio más mordiente a Alemania, no
por argumentos técnicos sino por empuje. Así, el minuto 59,
una dejada en la medialuna del área de Bastian Schweinsteiger
propició un 'latigazo' de Ballack de primeras desde fuera
del área, que salió rozando el lateral derecho de la red de
Casillas.
España, lejos de echarse atrás, contestó con la descarada
insolencia propia de una selección más joven que la alemana.
De este modo, el largo peregrinar en el desierto de la 'Roja'
pudo ver más de cerca su maná con tres ocasiones prácticamente
consecutivas en el minuto 66, pero el cabezazo de Ramos tras
una falta botada por Xavi, el 'trallazo' de éste mismo a la
salida de un saque de esquina y la incursión de Iniesta en
el área chica fueron convertidas en simple 'espejismo' por
un genial Lehmann. En el minuto 78, nada más quemar Alemania
su último cartucho con la entrada del 'español' Mario Gómez,
Rosseti 'echó un cable' a los de Joachim Loew al pasar por
alto un despeje con la mano fuera del área de Lehmann. Tres
más tarde, Senna estuvo a punto de coronar su sensacional
torneo con un gol que diera la puntilla, pero no llegó a rematar
en boca de gol una dejada con la cabeza de Güiza, que entró
en lugar del 'gladiador' Torres, tras un centro de Santi Cazorla.
De ahí al final, Alemania lo intentó apoyado en el músculo
y en balones al área que una y otra vez fueron repelidos con
solvencia por la zaga española, la misma que, unida al resto
de los 22 integrantes de la expedición española, corrió como
loca por todo el césped del Ernst Happel de Viena, nada más
decretar el italiano Rosseti el final del encuentro. Un solitario
pitido que dio paso a otro sonido... el estruendo de millones
de españoles y al descorchar de otras tantas botellas, todos
ellos unidos por el sentir de la 'Roja', por fin, flamante
campeona de Europa.
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