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noticiasgalicia.-
La crisis económica internacional que acucia
en este comienzo de siglo provoca desequilibrios
mentales en diversos estratos de la sociedad.
Tal y como observa Florencio Moneo, médico especialista
de Avances Médicos S.A. (AMSA), "las urgencias
psiquiátricas viven una creciente demanda de servicios
alrededor de los cuadros de ansiedad o depresión
que aparecen fruto de la coyuntura económica actual".
Tal es así que el experto maneja dos ejemplos
tangibles. “Los empresarios que ven la amenaza
de la quiebra y los trabajadores que ven peligrar
su puesto laboral pierden la salud mental. En
ocasiones aparecen cuadros de ansiedad que no
desaparecen a lo largo de día y que van acompañados
por cuadros de insomnio y palpitaciones. A su
vez, también se manifiestan crisis de ansiedad
puntuales que provocan sensación de vértigo y
dificultades en la respiración.
En los casos más severos también aparece un dolor
opresivo en el pecho semejante al de un infarto
de miocardio que acrecienta la sensación de ansiedad".
La reacción opuesta a ésta son loas cuadros depresivos.
"La persona que se ve afectada por la crisis",
puntualiza Florencio Moneo, "se viene abajo
ante la impotencia que siente al no poder hacer
frente a la crisis. En ocasiones esta desmotivación
deriva hacia el aislamiento social y la sensación
de que no hay solución posible. La persona afectada
se sumerge en un estado depresivo que puede manifestarse
con síntomas somáticos como la aparición de pólipos
intestinales, dolores de estómago o reuma".
Durante los últimos meses se ha detectado un repunte
de estas patologías, asociado a la crisis económica.
Resalta el especialista "la especial incidencia
que tiene la crisis económica en personas de la
tercera edad, por encima de los 70 años.
Al aumentar la calidad de vida media llegan a
estos umbrales de edad en buenas condiciones físicas
y mentales. Al observar que pierden capacidad
adquisitiva y que se pone en entredicho el futuro
económico que tenían garantizado tras una intensa
vida laboral se recrudecen los cuadros de angustia
y ansiedad. Ven que las perspectivas de futuro
no son las que habían programado y su ánimo se
derrumba". La psiquiatría posee un arsenal
de recomendaciones para hacer frente a la realidad
de la crisis. Así, la especialidad recomienda
a los médicos de cabecera que realicen "las
derivaciones pertinentes. La detección precoz
de los primeros síntomas permite elaborar un plan
de acción que solucione el problema emocional
con rapidez".
En cuanto a las recomendaciones más tangibles,
el experto apunta que "se debe evitar el
aislamiento personal. Hay que pedir y aceptar
la ayuda de la familia, poner en común la situación
que angustia y apoyarse en los amigos. A su vez,
la creación de espacios para el desarrollo deportivo
y la práctica de ejercicio físico son mecanismos
de desahogo que funcionan a las mil maravillas.
No hay que olvidar, puntualiza el experto de AMSA,
que "un cuerpo sano colabora a la construcción
de una mente sana".
No es sencillo establecer un perfil concreto sobre
las personas más sensibles a la crisis. "Parece
eviente", aclara Florencio Moneo, "que
el desarrollo del yo tiene mucho que ver con la
fragilidad del individuo a la hora de afrontar
esta delicada situación. Aquellas personas con
fragilidad psicótica son las primeras en caer
mientras que quienes tienen la personalidad mejor
construida afrontan mejor las situaciones comprometidas.
En cualquier caso, nadie está libre de verse afectado
por una situación tan agresiva como ésta".
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