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El Concello de Pontevedra ha cerrado el 2011 con 64 bodas civiles y
tiene en reserva más de veinte enlaces para 2012 Alrededor del 20%
de todos los matrimonios del municipio son oficiados por el alcalde
o un concejal 08:20 VOTE ESTA NOTICIA La novia se dirige al Pazo
de Mugartegui en donde se ofician las bodas del Concello de Pontevedra.
// G.S. N. D. - PONTEVEDRA Hace una década, menos del diez por ciento
de los matrimonios que se celebraban en Pontevedra eran oficiados por
el alcalde. De los más de 400 enlaces de 2001, apenas cuarenta fueron
"municipales".
Las ceremonias en los juzgados y, sobre todo, las religiosas, dominaban.
En la actualidad, ese porcentaje ya se ha duplicado con creces, del
mismo modo que aumentan las bodas civiles en detrimentos de las religiosas,
hasta el punto de que en 2010, el 27% de las 315 ceremonias totales
se celebraron en la Casa Consistorial. Los alcaldes están facultados
para oficiar bodas civiles desde mediados de 1995. Lo que entonces
apenas se estilaba (44 enlaces en los primeros seis años) se comenzó
a convertir en una costumbre cada vez más arraigada a partir de 2001,
cuando en esos doce meses se contabilizaron 39 ceremonias, hasta que
en 2010 se alcanzó el, de momento, récord de 85 enlaces a cargo del
alcalde o algún concejal. Tras esa cifra, el Concello acaba de cerrar
2011 con un balance más modesto, aunque dentro de la media de los últimos
años, con 64 bodas, que han dejado de celebrarse en la Casa Consistorial
de la plaza de España (salvo algún caso excepcional) y suelen desarrollarse
los fines de semana en el Pazo de Mugartegui.
El alcalde, Miguel Fernández Lores, es el más requerido, toda vez que
es el regidor el que ostenta esta potestad, si bien puede delegar en
otro concejal si así lo obliga su agenda o lo solicitan los novios.
La nacionalista Carme Fouces y la socialista Carlota Román son los
ediles de la actual corporación que suelen asumir ese papel de "sustituto".
Para casarse en Pontevedra por lo civil, a diferencia de otros muchos
concellos gallegos no hacen falta estar empadronado, pero sí es preciso
llevar a cabo ciertas trámites como son formular la solicitud en el
Registro Civil del Concello donde estén empadronados los futuros novios,
y se encargará de autorizar a Pontevedra la celebración del oficio.
A Lama constituye una excepción, ya que sus vecinos varones esperan
de media hasta los 40,9 años para casarse, mientras que las mujeres
hacen todo lo contrario y lo hacen mucho más jóvenes, a los 25 años.
La tasa bruta de nupcialidad (el número de matrimonios por mil personas
en un año) se sitúa en la provincia de Pontevedra en una media de 4,5
uniones. En el municipio capitalino se eleva ligeramente, hasta el
4,6; y las cifras más altas corresponden a Campo Lameiro (5,8) y Barro
(5,3). Cotobade registra una tasa de nupcialidad de 4,1; A Lama de
solo 1,3; Poio de 5,2; Ponte Caldelas de 3,4 y Vilaboa de 3,3.
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