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El paseo
Marítimo de Baiona
es probablemente el más atractivo de todas las
villas de la provincia. El Paseo, ampliado y restaurado,
es un elemento arquitectónico funcional y estético, ideal para
detenerse a contemplar la bahía o las galerías acristaladas de
la fachada marítima. La acera opuesta al mar, es una larga avenida
comercial que reúne restaurantes, terrazas, hoteles y tiendas
de productos de alta calidad. El paseo marítimo sobrepasa los
dos kilómetros. Actualmente se está construyendo la continuación
de este paseo hasta A Ramallosa, que medirál más de 3,5
kilómetros que circundará y aislará del tránsito del tráfico
toda la costa del municipio y el estuario del Miñor hasta su unión
con el ayuntamiento de Nigrán.

El Parque de la
Palma es el parque urbano más grande de Baiona. Tiene
una superficie de 11.000 m2. Está ubicado entre la muralla del
castillo de Monterreal y la carretera que conduce a A Guarda.
Es un espacio que reúne una zona ajardinada con bancos de piedra,
un parque infantil, estanque, paseos pavimentados, palco de música
y una amplia zona polideportiva. Se encuentra en pleno entorno
marítimo, junto al Rompeolas. El Parque está unido al Paseo
Pinzón, un espacio sobre la playa de A Cuncheira
con jardines, bancos y un muro de contención, que en los días
bravos salpican las olas del mar.

El Casco Antiguo
de Baiona fue declarado conjunto de interés histórico-artístico
por la Dirección Xeral del Patrimonio en 1993, coincidiendo con
la celebración del V Centenario de la Arribada. Su protección
está contemplada en el Plan General de Ordenación Urbana y en
el Plan Especial de Protección del Conjunto histórico-artístico,
que limita la altura de los edificios y la calidad de los materiales.
Aunque parte del casco antiguo está situado entre el Burgo y Sabarís,
el núcleo principal está en el centro del municipio y ocupa un
círculo casi cerrado. Éste tiene tres entradas: por la plaza de
Santa Liberata, por la del Padre Fernando y desde el crucero de
la Trinidad. Sus calles son angostas, estrechas y empedradas,
con edificios asoportalados, de piedra o granito, y con una planta
de poca altura.

El Monte de A Groba
(648 m) es el punto de mayor altitud del municipio y forma parte
de la sierra del mismo nombre, que se extiende entre los ayuntamientos
de Baiona, Tui y A Guarda. Allí está el amplio mirador de O
Cortelliño, desde el que las Rías Baixas parecen una sobria
y colorida acuarela. El entorno de A Groba está dominado por una
vegetación de pinos y eucaliptos y plantas de matorral como el
tojo, el brezo y la carquesia. Lo cruza el río Groba y una fraga.

El paseo de Monte
Boi es tal vez la senda más apropiada para apreciar
y otear los confines marítimos de Baiona. Circunda gran parte
de la base de la fortaleza, en un recorrido de casi 2 kilómetros
que se inicia sobre la playa de A Cuncheira y concluye bajo la
Torre del Reloj del fortificado, junto a la Puerta Real. Se inauguró
el 20 de enero de 1995. Una vez que se emprende el camino, el
paseante tiene oportunidad de admirar las playas de Cuncheira,
Os Frades y Barbeira, las islas Estelas y Cíes, Monteferro, Panxón
y Praia América. Durante el recorrido se descubren innumerables
calas dispersas y tranquilas, algunas con accesos habilitados
mediante escalinatas de piedra, y dos hornacinas labradas en la
pared de la muralla: la de Nuestra Señora de las Angustias (pasado
Os Frades) y la de San Telmo, después de la Torre del Príncipe.
Puente
románico de A Ramallosa Este puente, que cruza el río
Miñor y divide los términos
municipales de Baiona y Nigrán, es
uno de los más hermosos de estilo medieval que se conservan en
Galicia. Tiene 10 ojos o vanos con arcos de medio punto, de los
cuales o cho
pertenecen a Baiona. Algunos de ellos son arcos ojivales, seguramente
debido a los estilos vigentes en las épocas en que debió sufrir
alguna reparación. En la mitad del
puente se conserva un crucero, que
tiene a sus pies una imagen de san Telmo, patrón de los navegantes
y a quien la historia le reconoce el haberlo mandado construir.
Debajo del puente hay un peto de ánimas que representa a las ánimas
en pena. Hasta hace pocas décadas, junto a este puente se celebraban
ritos relacionados con la fertilidad. Según la tradición, la mujer
que no lograba hijos s conjuraba a su hado adverso vertiendo sobre
su vientre agua del río. Para ser efectiva, debía realizarse a
las 12 de la noche, debiendo apadrinar a la criatura la primera
persona que atravesase el puente después del conjuro.
En el término municipal de Baiona
se cuentan algo más de 30 fuentes públicas,
la mayoría de construcción moderna. Aquí hablaremos de tres de
ellas, que por antigüedad o por su vinculación con antiguas leyendas
destacan sobre las demás:

Fuente de Ceta Situada en la plaza
de Ceta, su construcción data del año 1678 y fue posteriormente
restaurada, en 1863, por orden de don Ventura Misa. La fuente
tiene el frente de piedra labrada, algo erosionada, y dos grifos
de presión con reposaderos a ambos lados. En el interior hay un
depósito de perpiaño.

Fuente del Pombal Ubicada en el lugar
del mismo nombre, en el camino del Burgo a Sabarís. Es de piedra
y se esconde bajo una arcada en un muro que da al Camino Real
o calzada romana. Tiene rasgos góticos y se piensa que su autor
es el mismo que construyó el Crucero de la Trinidad. En el frente
muestra tres escudos: en el centro, las armas de la Casa Real
de España del siglo XVI; a la izquierda, el de la villa de Baiona,
y a la derecha un tercer escudo imposible de reconocer dado su
estado de erosión. La fuente tiene una arqueta y una mina cerradas
por puertas de hierro, un caño útil y dos inservibles, banco de
piedra y reposadero. En su parte posterior tiene un pequeño lavadero
de tres metros.
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