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O
Rosal es una Parroquia ribere–a que ofrece al visitante numerosas
zonas de ba–o, en
su playa fluvial, la que ayuda a soportar las altas temperaturas
que esta zona puede alcanzar en verano, pero también ofrece
a los turistas una amplia selección de actividades, como
turismo cultural, turismo activo o turismo gastronómico.
O
Rosal es una zona en la que la presencia fluvial tiene gran
importancia ya que los r’os Mi–o y
Tamuje hace que exista una gran tradici—n
pesquera. Este rasgo vine caracterizado por las llamadas 'Pesqueiras',
que son muros de piedra localizados en el cauce del r’o para retener
los peces que bajan en sentido de la corriente. Hoy en d’a, perdieron
su uso original para convertirse en lugares de recreo y ba–o. Valle
y agua, pozas y cascadas, son el reclamo de este pueblo. Una ruta
de senderismo es la
de pescadores del R’o Mi–o, que ofrece
al visitante muchos lugares donde poder disfrutar de un entorno
natural en el que la flora y la fauna crean un ecosistema de gran
riqueza biol—gica. En ella se puede conocer el Espacio
Natural del Baixo Mi–o perteneciente a este ayuntamiento
y que debido al alto interŽs de las comunidades naturales que conserva,
participa en el proyecto europeo Red Natura 2000.
Gastronómicamente
O Rosal se caracteriza por la degustación
de platos típicos, procedentes tanto del mar como de la montaña,
marisco (percebes),
carnes, pescados
o productos de huerta y para saborear
todo ello el famoso vino
de O Rosal con denominaci—n de origen R’as
Baixas. En cuanto a postres destacan los mirabeles,
peque–o fruto originario de Europa Central, tambiŽn son reconocidas
y excelentes las mermeladas caseras y mirabeles elaborados por las
Monjas Carmelitas de O Rosal. La cultura vin’cola
de nuestro valle viene de tiempos muy lejanos: de los romanos poseemos
numerosas ‡nforas usadas para el envasado y transporte del vino,
as’ como referencias que hablan de la facilidad de conseguir vino
en nuestras tierras. Su expansi—n tendr’a lugar a–os m‡s tarde,
en el medievo, cuando los
monjes del vecino monasterio de Santa Mar’a de Oya trajeron cepas
albari–as del Rhin y Mosela. Es el producto por excelente de nuestra
geograf’a y su variedad de uva origina dos tipos de caldos:
ALBARI„O esmeradamente elaborado con uva
albari–o, de aroma afrutado, envolvente y sensual y ROSAL
cuidadosamente obtenido de la mezcla de las uvas de albari–o, loureiro
y cai–o blanco, de excelente finura y personalidad. Nuestro valle
y sus bodegas forman parte de la denominada Ruta del vino de las
R’as Baixas. La
Denominaci—n de Origen R’as Baixas est‡ dividida en tres subzonas:
el Valle del SalnŽs, el Condado del Tea y O Rosal. El vino de O
Rosal esta elaborado con tres variedades de uva: el Albari–o, que
le da la personalidad, el Loureiro y el Ca’–o Branco. Presenta un
color amarillo verdoso, con aromas frutales que le dan finura, tiene
un sabor muy fresco y equilibrado.
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Una
de las rutas turísticas más conocidas es la de Los
molinos del Pic—n y del Fol—n, que
forman parte del rico patrimonio etnogr‡fico de O Rosal. Este grupo
de legendarios y populares molinos en cascada han sido declarados
Bien de InterŽs Cultural por la Xunta de Galicia. Los primeros molinos
datan de los siglos XVIII y XIX, son edificaciones hechas de piedra
aprovechando la pronunciada pendiente del cauce del r’o. Su funci—n
era la de moler el grano del trigo, ma’z o centeno para hacer harina.
Alrededor de los molinos se gener— toda una cultura popular con
un lenguaje propio que se aplicaba a expresiones e incluso a canciones.
Este conjunto de molinos se encuentran situados en la ladera del
monte Campo do Couto. Se trata de 60 molinos (36 en la vertiente
del Fol—n y 24 en la vertiente del Pic—n) . Con esta ruta, el viajero
podr‡ conocer la estructura y funcionamiento de los molinos de agua,
patrimonio cultural que supuso para los antepasdos una parte importante
de su econom’a domŽstica. En el entorno de las Ace–as, remontando
el r’o Tamuje, se encuentra un molino que se diferencia de los dem‡s
por su tama–o.
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