SANXENXO
 
Pontevedra
     

MONUMENTOS
La piedra es un elemento dominante en el paisaje de Sanxenxo, en su naturaleza y, como es lógico, en su arquitectura. Pazos, iglesias, hórreos y cruceiros son ejemplos de la arquitectura tradicional en este municipio.

La
Ermita de Nuestra Señora de la Lanzada se encuentra en el margen izquierdo de la playa del mismo nombre, al lado de la Torre y el Castro. Se halla adosada a los restos de una antigua fortaleza. La iglesia es de estilo románico, del siglo XIII y consta de una nave dividida en dos tramos por un arco apoyado en columnas adosadas, y ábside semicircular. La fachada coronada por una cruz flordelisada, presenta una punta con arco de descarga apuntado y un rosetón de reducidas dimensiones con cuatro lóbulos de herradura. El arco triunfal apuntado, descansa en semicolumnas adosadas, cubriéndose el ábside con bóveda de cañón apuntada y bóveda de cascarón. En su interior podemos contemplar la bella imagen de la Virgen de la Lanzada. El primer domingo de Agosto se celebra una romería y el rito del baño de las nueve olas que consiste en bañarse a medianoche dejando que pasen nueve olas. Este rito se realiza para conseguir la fecundidad.

La Fortaleza de A Lanzada fue construída en el Siglo X, por el Obispo Sinando que levantó en este lugar un castillo sobre los restos de un antiguo faro fenicio para defenderse de las invasiones vikingas y normadas que asolaban esta zona de Galicia. El sistema defensivo era a través del incendido de grandes hogueras en la torre. Estas hogueras eran vistas desde las torres de San Saturnino de Cambados que alertaban de la misma forma a las de Catoira, población desde la cual se avisaba a la cercana ciudad de Santiago de Compostela de la presencia del enemigo, posibilitando así una rápida defensa del territorio. Esta fortaleza fue escenario de los enfrentamientos entre el Arzobispo Gelmirez y la Reina Doña Urraca. En el S XIII fue destruída por los árabes volviendo a levantarse con gran robustez, por lo que cuando los irmandiños la asaltaron en el S XV tuvieron muchos problemas para hacerse con ella. Después de este ataque, la fortaleza ya no se reconstruyó siendo abandonada definitivamente en el Siglo XVI.



Portonovo cuenta en la parte alta de la villa, con la Capilla de Santa Catalina, pequeña y sencilla construcción en piedra, de nave única con planta rectangular, en la que destaca sobre todo la espadaña que se eleva sobre la iglesia, adornada con dos pináculos y rematada en cruz. La fachada principal está adornada también con dos pequeños pináculos, uno a cada lado. En la fachada posterior aparece adosada la sacristía, también de planta rectangular.  Está dedicada a Santa Catalina, Patrona de la Villa de Portonovo, por la que los marineros sienten gran devoción, y a la que se le dedica una fiesta en el mes de noviembre, celebrándose en su honor una procesión marítima.  La capilla está muy vinculada al resto de las fiestas de la Villa, sobre todo a las del Patrón, San Roque,  que guarda la imagen de la patrona. Por la Avenida de Pontevedra, llegamos al mirador donde está el Monumento a la Peixeira, dedicado a las mujeres que venden en la lonja lo que sus hombres le traen del mar. Desde allí tenemos una estupenda panorámica de la ría y la pequeña Playa de Caneliñas, que concentra en el verano a muchos de los turistas que se acercan a Portonovo. Otra opción es visitar la Iglesia Parroquial de Adina, construida en el siglo XVI sobre los restos de un antiguo templo románico del XII. En su fachada destaca el rosetón y la imagen de la Virgen con el Niño. Desde el atrio podemos contemplar el Valle del Salnés y los viñedos que producen la tan afamada uva albariña. Construída sobre un templo de arte románico del que se conservan los muros y aleros de la nave, fechados en 1170. La capilla es del siglo XVI y tiene una bóveda de crucería.






También se puede visitar la pequeña iglesia de San Xinés, construída en el siglo XV e inicialmente ubicada en otro lugar. Es de una sola nave y en su fachada destaca el rosetón y sobre la imagen de la Virgen del Carmen que sostiene al Niño  Fue construída a finales del siglo XV y sus líneas arquitectónicas corresponden al conocido como ³estilo marinero², estilo que se prolonga en Galicia hasta el siglo XVII y que corresponde al tipo de templos que las ordenes mendicantes levantaron desde el siglo XIV al XVI por toda la costa. En este tipo de templos se daba gran importancia al pórtico y al rosetón. Con un ábside de una sola capilla, más estrecho que la nave. Los muros de la fachada, de cantería, se encuentran reforzados por contrafuertes que terminan antes de alcanzar el alero del edificio.  El pórtico, orientado a poniente, destaca por su sencillez y austeridad. Originalmente el arco de la puerta debió ser de medio punto, aunque actualmente presenta un aspecto distinto. Sobre la puerta una pequeña imagen de la Virgen del Carmen con el Niño en brazos, y sobre esta un pequeño rosetón labrado en piedra.   En cuanto al interior consta de una sola nave de cuatro tramos cubierta por una estructura de madera sustentada por dos grandes arcos de sillería apuntados apoyados en pilares cuadrados. La capilla mayor es rectangular, con un arco apuntado a la entrada y bóveda de crucería estrellada con cinco claves.  Esta iglesia ha sufrido diversas transformaciones a lo largo del tiempo.




La Iglesia de San Esteban situada en la parroquia de Noalla. La Iglesia se encuentra sobre el alto rodeada por un muro de piedra, que la delimita. Dentro del recinto nos encontramos con una curiosa tumba profusamente decorada, y en su parte externa con un crucero de estilo neoclásico. Así como a la iglesia parroquial de Santa María de Adina le corresponde el privilegio de ser la más antigua del municipio, la de San Esteban de Noalla destaca por ser la más grande. Está construída sobre restos románicos de un templo anterior, y es de estilo neoclásico, planta rectangular, ábside al fondo y fachada con campanario a la derecha. Destacan la torre del campanario, por su estilizada belleza, y una puerta de acceso lateral, de estilo románico, en cuyo arco se encuentra representado Jesucristo en la Cruz, con la Virgen y la Magdalena al pie de ésta del que se conserva la portada, aunque no en su estado original, ya que ha sido posteriormente remodelada. En esta portada destacan las arquivoltas con arcos apuntados y las tallas en el tímpano, con una escena de la crucifixión de Cristo, que data del siglo XVIII. Tres tramos componen la única nave de la iglesia, dos de ellos con bóveda de crucería y el otro con bóveda de cañón. Además la iglesia posee una capilla y la sacristía, cubierta también con una bóveda de cañón. Al lado izquierdo de fachada principal de la iglesia se encuentra ubicada la hermosa torre del  campanario, con dos campanas, rematada con una pequeña cúpula y ornamentada con pináculos.




También se puede visitar la iglesia de San Pedro de Bordóns, Es de planta rectangular, la cual está dividida en tres tramos, dos de ellos más grandes y también rectangulares y el otro con tres arcos de medio punto formando una bóveda de cañón. La sencilla fachada de la iglesia está formada por una puerta con arco de medio punto, sobre la que se encuentra situada una imagen tallada en piedra y muy deteriorada por el paso del tiempo. Sobre esta imagen un pequeño rosetón y rematando la fachada sobresale una espadaña con dos campanas. El entorno de la iglesia está muy cuidado, conservándose un cementerio en cuya entrada se sitúan los restos de un baldaquino que destaca por la belleza de sus tallas, con motivos florales, geométricos  y figurativos. En uno de ellos aparece representada la escena del entierro de Jesucristo, acompañado por la Virgen, mientras en el otro se representa a San Sebastián, con la figura de un arquero a cada lado. sencillo templo de una sola nave con cubieta a dos aguas.





Nuestro recorrido por las pequeñas calles y plazas que conforman este casco antiguo nos lleva a la Plaza del Pazo de los Patiño. La construcción se originó a partir de la Torre defensiva del lado este, que data del siglo XVI, aunque la mayoría de las edificaciones son del siglo XVIII. Destaca la fachada principal con una escalera de piedra que se dirige a una terraza. En los muros, podemos ver los escudos de armas de las diferentes familias que lo habitaron. El Pazo de los duques de Patiño está situado en el centro de la localidad de Sanxenxo, en la parroquia de Padriñán. Se trata de un pazo ajardinado de gran belleza, cuyo origen puede haber sido una torre posteriormente modificada.  La construcción tiene forma de escuadra y se estructura en dos niveles: bajo y piso.   La casa tiene varias piedras armeras, una de las cuales lleva las armas de los Patiño: Cinco patos de plata sobre fondo azul.  El título de Duque de Patiño fue concedido por Felipe V en Nápoles a don Baltasar Patiño y Saavedra de Moscoso, propietario del pazo en el siglo XVIII. Se dice que este linaje tuvo su primitivo solar en Galicia, en Patiñorbe. Sus distintas ramas se extendieron por Galicia, Portugal y Andalucía, e incluso una de estas pasó a Italia, de la que proceden los marqueses de Castelar.   En la actualidad este pazo pertenece a la actual Marquesa de Patiño, que es nieta del sexto duque Juan de Dios Patiño Acevedo.









El
Pazo de los Pardo. Tiene planta rectangular y entrada con arco de medio punto entre pilastras rematadas con un frontón y pequeño óculo en el centro. Posee además una pequeña espadaña. junto a su pequeña capilla y el hórreo forman un interesante conjunto arquitectónico. En la fachada principal destacan sus grandes balcones y el escudo de armas de los Figueroa.







En el lugar de Revel se encuentra el Pazo Revel, con dos edificaciones, la más antigua perteneciente al siglo XVII. El pazo del Revel se localiza en la parroquia de San Pedro de Vilalonga. El lugar concreto donde se ubica es el antiguo Casal y Coto del Revel. Este edificio está formado por dos partes diferenciadas y que pertenecen a dos épocas distintas. La parte más antigua, del siglo XVII, se caracteriza por tener una planta en forma de escuadra y está dividida en planta baja y piso. En la fachada principal se encuentra uno de los escudos heráldicos. Destaca una gran solana cubierta por la prolongación del tejado, que a su vez se apoya sobre once columnas. A sus pies se extiende el jardín. La otra parte es más reciente y tiene planta rectangular. Tiene un escudo con las armas de los Valladares y Rivera. Está muy bien conservado y en él predomina más el aspecto de solidez que el del lujo. Se dice que su nombre le viene de un conde llamado Hermenegildo, rebelde por reclamar la propiedad de las salinas de A Lanzada. En el siglo XV era propiedad del Mariscal Suero Gómez de Sotomayor. Hace años fue adquirido por Luis Ansorena Garret, que lo ha  transformado en hotel.





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