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Zapatero, el acomplejado
El
presidente español, don José Luis Rodríguez Zapatero, es una persona acomplejada
por su cargo. El cargo de presidente de la nación española, es una persona
que políticamente le ha legado el cargo de rebote sin esperarlo, siendo
un militante socialista que no tuvo ningún cargo relevante en la política
ni en su partido. Y en los años que estuvo en la oposición no ha tenido
más que rencor, sin fijarse en que pudiese llegar a ser el primer ministro
de España. Y ello le llevo a coger tal empanada mental que no se aclara
aún hoy que logró ser presidente ya pasados seis años, y rodearse de unas
personas de su estilo.
Habría cientos de calificativos para él por los hechos y limitaciones,
no como persona, por el cargo que desempeña. Es uno de los pocos presidentes
que no está donde debiera estar y está donde no se le espera. No usa su
cargo para lo correcto y lo usa para lo incorrecto. Ejemplos hay varios,
pero me centraré en el caso de la bandera de USA y en la visita al Papa
al Vaticano y a continuación al presidente Berlusconi, el día 10 oct. 2010.
Cuando todos los que entienden de las cuestiones de protocolo dicen que
después de la vita al Pontífice en el Estado del Vaticano, no se hace conjuntamente,
una visita a un Jefe de Estado o Presidente de Gobierno en Italia.
Así, Berlusconi lo dejó plantado ante la prensa diciéndole que "Me
despido de él como si fuera un santo. Porque después de haber recibido
por el Sumo Pontífice está ciertamente en una situación de absoluta gracia"
Y para continuar con su empanada mental, ante la llegada de Sumo Pontífice
a Santiago y a Barcelona (donde algunos, no sé que llamarles. Le quieren
pedir al Papa una Iglesia Catalana, independiente de España), ZP sigue
siendo jefe del Ejecutivo y no da la bienvenida al jefe del Estado del
Vaticano; pues su obsesión o fobia a los símbolos religiosos que le tienen
confundido, entre el laicismo que es cosa de Estado y la confesionalidad
que afecta a la persona. ¡No se aclara, ni se lo aclaran los suyos!
La quimérica fantasía de la Alianza de Civilizaciones, sólo vale para que
esté en Afganistán, prometiendo mantener las tropas el tiempo necesario.
Al Papa lo recibe Rubalcaba. Qué pasaría que a él, en el Vaticano, lo recibiese
el Camarlengo en vez del Papa.
08/11/10
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