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¡Lo que nos faltaba!
Que
el morito ya vaya a clase con la lección aprendida, de cómo jorobar a los
españolitos y al profesor, es de coña. Y de estas cosas cuanto más tiempo
vaya pasando sin ponerle el cascabel al gato, más sucederán y perores.
Hace tiempo que he dicho en este mismo periódico, que con esta gentuza,
si gentuza en general, no hay que andar con miramientos. Ellos poquito
a poquito van alcanzando lo que quieren, e imponernos lo que a ellos les
interesa; que si el pañuelo, que si lo del jamón, que la separación de
hombres y mujeres en las piscinas, etc., y que como es lógico, y así se
lo enseñan y ordenan, lo de no integrarse en el País que los acoge, ¡ni
de broma, ellos a lo suyo!, a la conquista de Al-Ándalus. No con guerras
como los antepasados, no, con las preñadas que dan hijos, cuantos más tengan
mejor, más logran ser españoles, pero con sus costumbres. Y las españolas,
apoyadas por este Gobierno que está en la luna, por no decir en la media
luna, apoyando el aborto.
Lograrán gobernar primero, asociaciones, después ayuntamientos y después
seguirán subiendo en el poder político, para transformar todo en lo religioso
y bajo las leyes del Corán.
Estoy encantado de las contestaciones que le dio el profesor Don José Reyes
Fernández, ¡yo le diría más! al morito de trece años y a su familia. Porque
en clase explicaba la climatología, y como ejemplo, se le ocurrió lo de
decir que en ciertas zonas españolas dado el frio y la falta de humedad,
era donde mejor se curaban los jamones. Y el morito le dice al profesor
que lo está ofendiendo, por la palabra jamón. Las contestaciones del profeso
son buenísimas, las de: "Tú no eres quien de lo que puedo hablar o
no en clase" "(...) tú te debes adecuar a los 29 restantes y
no los 29 a ti." "(...) lo que tú comas, o coma este otro, a
mí no me importa nada" "La religión que tú profeses, profese
éste o aquel otro, todavía me importa menos" Así había que hacer en
muchos casos que están sucediendo en nuestro País, con estos tipos en general.
Como el famoso imán de Lérida, Abdelwahab Houzi, de predicas fanáticas,
quiere extender su policía islamista a otras ciudades para controlar al
pecador y si no se arrepiente "leña al mono que es de trapo"
si no interpreta la más integrista de la ley islámica. Sus características
entre otras son su radicalismo y vocación de expansión.
Pero si lo que me fastidia, molesta, joroba y me sienta mal, es que hayan
aceptado a trámite la denuncia, por explicar donde la cura de los jamones
es magnífica, por el frio y climatología. ¡Aquí los tenemos! ¡Estamos j...!
27/12/10
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