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Señor Artur Mas
Usted no es más que nadie (coño, me salió el chiste fácil), viene
a cuento de que me enteré de lo que le han dicho a un medio de comunicación
desde su gabinete de prensa, con todo el derecho a que usted, presidente
de una región de España, ahora llamada Autonomía, no quiera hablar
con nadie, pero de ahí a decir "que disfruten de la estancia
en su país, hay siete pueblos de recorrido. Si el andaluz quiso
ser un catalán de pro y no lo consiguió, usted que parce que lo
es. No obstante, no tiene derecho a decir o mandar decir, que disfruten
de la estancia su país. Pues ni Barcelona, ni Cataluña son suyas.
Son de todos los catalanes, andaluces, murcianos y gentes (no de
mal vivir; ¡mal pensados!) de toda España, a la que pertenece esa
hermosa región que conozco.
Desde que entró en la política nunca me ha gustado su manera de
actuar. Su victimismo, que España practica sobre Cataluña, a través
de los "siglos" (vaya coña), es peor que el del señor
Pujol, quien fue su maestro, que aún llora que llora (como la Zarzamora
por los rincones; hoy estoy de chúpame domine) y chúpale la sangre
al resto de los españoles que pueden.
El nacionalismo excluyente que usted y algunos más que usted, en
Cataluña y otras regiones de España practican, sólo por defender
lo de ustedes personalmente, niegan y ofenden a muchos españoles-catalanes
o catalanes-españoles. Hacéis mala la convivencia y cercenáis derechos
que son esenciales. Esa construcción nacional que deseáis conseguir
os separa de la realidad que existe y que no queréis ver.
Señor MAS, el querer reafirmarse de que son catalanes como ustedes
y Cía., hacen es querer ser lo que ya son. Están haciendo un "país"
con ciudadanos de primera, segunda y tercera. No queréis a España
y queréis los beneficios de ella.
¡Qué le...!
25//01/12
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