|
Soldadito
español
El
pasado día doce de febrero, se iniciaron en Madrid los actos conmemorativos
de la celebración de II Centenario del 2 de Mayo, donde las tropas
napoleónicas empiezan a sentir la derrota de su poderío en Europa,
ante el enfrentamiento del poco ejercito español, pero ante la fuerza
de un pueblo que no quería ser dominado por los franceses y sale
a la luz el orgullo de las mujeres y de los hombres que amaban a
su tierra (ESPAÑA), no queriendo ser esclavos de los invasores.
Pero el Gobierno de hoy, no quiere efusiones patrióticas de la Guerra
de la Independencia. Esta memoria histórica no le va. Ello lo demuestra
el haber ordenado la retirada del Himno Nacional y una jota patriótica,
a la Banda Sinfónica del Regimiento Inmemorial del Rey, que estaba
preparando para ofrecer al público en el Auditorio Nacional de Madrid.
Son igual de patriotas, que el Gobierno que se entrego a los franceses.
Pero tampoco somos los ciudadanos de hoy patriotas como los de aquella
época. Pues por ello tenemos lo que merecemos.
Las dos piezas simbólicas que la Banda Sinfónica Inmemorial del
Rey, tenían preparadas para ofrecer al público en el Auditorio,
eran el Himno de España y la jota patriótica popular, rescatada
en 1921 por el maestro Luis Sanz Ferrer. Cuya jota en su estribillo
dice:
"El que al oír ¡viva España! ¡viva España! No responde,
sie es hombre, no es español y si es español no es hombre".
PLa orden de retirar el himno y la jota la trasmitió el Ministerio
de defensa Y fue sustituido nuestro himno por la Oda a la Alegría,
con la que se cierra la Novena Sinfonía de Beethoven, basada en
un poema homónimo del filósofo romántico y nacionalista alemán,
Schiller. Dándose la circunstancia que durante el concierto el público
pudo escuchar parte del himno inglés, por la interpretación de la
conocida en español como "La Victoria de Wellington o la Batalla
de Vitoria" del mismo Beethoven y, no el de España. Defensa
en un alarde de generosidad permitió interpretar la jota: Virgen
de Atocha, dame un trabuco, para matar franceses y mamelucos.
Después dicen que el PP se apodera de los símbolos. ¡Si los socialistas
no los quieren, es lógico! Ya que a Zapatero le corre la sangre
por las venas de su país, pero no es capaz de decir ESPAÑA. Sus
ministros de Defensa ya vemos lo que hacen: Retirar del himno de
la Guardia Civil la frase "Šla muerte no es el morir."
Cambiar muchas frases del himno de la Escuela Naval Militar. Retirar
de la Escuela de Suboficiales de Talarn la frase "A España
servir hasta morir" Pero estos ministros se cuelgan medallas.
Es de esperar que los militares de honestos tomen buena nota para
el 9 de marzo.
25/02/08
 |
|