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Vuelta
a la tortilla
Desde
el momento que se empezó con la inclusión de mujeres en la política,
o con la dichosa paridad del progresismo socialistas, de hombres
y mujeres, la situación de las feministas y obsesivas de ser dominantes
del hombre, alborotaron el "gallinero" político de tal
manera, que parece lo mismo que lo de hablar castellano o español
y otras lenguas como la catalana, vasca y gallega
Quieren que la lengua española, que según en el artículo 3, de la
Constitución es la lengua oficial del Estado, sea arrinconada, ante
las demás lenguas españolas que serán oficiales o cooficiales en
las respectivas Comunidades Autonómicas, como bien dice dicho artículo.
Dicen que hay que hablar las lenguas autóctonas, ya que en épocas
pasadas no las dejaban hablar por una dictadura lingüística. Pues
hoy vuelven a lo mismo, pero al revés con las lenguas autóctonas.
Pretenden desplazar a la lengua materna que la hablan todos los
españoles.
Así está sucediendo con el problema de las mujeres y los hombres
en cargos públicos y, en particular en los cargos de ministros.
La gran lucha ³de gente estúpida² que si hombre o mujer, se ha levantado
más ahora con el caso del nombramiento de la ministra de defensa
Carmen Chacón. Que llevada de la mano de alguien a la política,
llega desde 1999 a concejala, después teniente de alcalde, más tarde
diputada y vicepresidente de la mesa del Congreso en 2004, pasa
a ministra de Vivienda, sustituyendo a Mª Antonia Trujillo en 2006
y hoy ministra de Defensa, ministerio importantísimo sin haber demostrado
nada en sus anteriores cargos, salvo que tiene un buen padrino.
Quienes aplican los mismos términos ahora a los varones vanagloriándose
de que las mujeres estén en política, como podían estar los hombres
por el mero hecho de ser varones, son tan estúpidos/as como quienes
dicen lo contrario. Pero hay una diferencia que es, que la mujer
nunca entró en política por falta de interés y de que se entendía
que era cosa de hombres, hasta que con razón, en la democracia ya
con UCD, entra la primera mujer como ministra de Cultura, Soledad
Becerril.
Y quienes quieren decir ahora que los hombres en política eran elegidos
por ser hombres y no por su valía en general y, en particular para
la política, tienen razón, los casos que tenemos en este Gobierno
lo demuestran con Zapatero, ministros como Moratinos, Bermejo, Magdalena
y los ex Clos, Montilla, Caldera, etc., etc., o políticos como Blanco.
Pero ello no es óbice, para querer ahora hacer comparaciones cuando
el PSOE empezó con la dichosa cuota y la paridad, ahí entró de todo
como en ³Botica², y como ahora lo está haciendo con el cupo de ministros
por presiones de Comunidades que le interesa contentar.
Lo que no se puede consentir, es que por el hecho de ser mujer valida
o no, haya que insultarla por el sexo, por estar embarazada, etc.,
etc., lo que se puede decir es que, ser ministra de defensa requiere
unos conocimientos distintos a otros ministerios, que a juicio de
una mayoría de personas entendidas en la materia, no tiene para
este cargo la susodicha ministra, pero tampoco se puede criticar
una labor que no ha comenzado y sólo por ser mujer.
Pero lo que si se puede criticar, es que es una catalana-separatista,
como ha demostrado en varias ocasiones, como cuando se solidarizó
con Pepe Rubianes, junto con la cúpula del PSC y sus juventudes,
por los ataques que recibió debido a las frases ³la puta España²
y las otras que ya no quiero nombra. Para luego, el impresentable
éste pida disculpas, de boca a fuera, como se suele decir, diciendo
que se refería a ³una España determinadaв También se podrá criticar
si no cumple con la defensa de la Constitución en su artículo 2,
donde dice ³Šla indisoluble unidad de la Nación española, patria
común e indivisible de todos los españoles,в y el artículo 8, de
la misma, que dice ³Las Fuerzas Armadas (Š) tienen como misión garantizar
la soberanía de España, defender su integridad territorial y el
ordenamiento constitucional² Es de esperar que como ministra lo
cumpla, si llega el caso que sus paisanos u otros quieren otra cosa.
Y en el primer acto castrense la señora Chacón diga ³Šasumo el cargo
por el profundo amor a nuestra España unida y diversa. Unos se preguntan
¿a qué España, a la del indeseable gallego? ¿Y que España diversa?
Se comenta que con el ejército que tenemos, que más bien parece
una ONG y, con extranjeros/as, no le suceda, ni le sucederá, lo
que a Hussein de Jordania; cuando en una visita a una compañía de
carros de combate, le tenían colgadas ropas intimas femeninas, como
sujetadores y bragas, por lo ofendidos que estaban los soldados,
por causas que no recuerdo.
Bien, que nuestra ministra, siga diciendo VIVA ESPAÑA, se incline
ante la Bandera de España y, no se confunda nunca con un Visca Catalunya
lliure.
21/04/08
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