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¡Hay
que tenerlos!
Nunca
mejor dicho desde el mirador. He alcanzado a ver la llegada del
navegante solitario, Jesús Leiro López, Suso Leiro, para casi todos
y "xogadiñas" para pocos.
La hazaña de este vecino del municipio de Sanxenxo, y Portonovés
de nacimiento y crianza, al lanzarse a varias aventuras marinas
con su pequeño velero de ocho metros y medio de eslora y tres de
manga, es digno de admiración. Puede decirse de él, todo lo que
le venga a la cabeza a cualquiera que lo conozca, desde la exclamación
¡hay que tenerlos!, valiente, aventurero, atrevido, no sabe lo que
hace, que no está bien de la cabeza etc. Entiendo que todos los
aventureros son así, un poco desequilibrados, pues si no lo fuesen
no emprenderían las aventuras que acometen. Qué decimos de los que
alcanzan grandes cimas de los montes, simas o grutas en las profundidades
de la tierra, alpinistas y montañeros en picos de montañas nevadas,
de los Alpes, Himalaya, Everest, etc., incluso con posibilidades
de morir en el intento, como a muchos les ha sucedido: Alpinistas,
espeleólogos, montañeros, navegantes de todos los tipos y con medios
distintos. Ese sacerdote católico brasileño, Adelir, de 41 años,
que murió en una travesía por el espacio atado a miles de globos
de helio. Hace pocos días muere el montañero navarro Iñaki Ochoa
de 41 años, que ha quedado allí enterrado en la nieve porque así
lo quiso la familia y seguramente él, en el Nepal, en el pico Anna
Purna.
Los primeros aviadores o aficionados a volar, como los primeros
del ala delta, siempre con riesgo de su vida, algunos conocemos
que han fallecido. No tenían y tienen algo de "locos"
estos aventureros.
Pues una mezcla de todo, tiene "Suso" para atreverse a
hacer estas aventuras, como llegar Chile en este mini velero, en
una travesía de estas características, pasando por el estrecho de
Magallanes. Y está reciente, que llega a la mayor isla de hielo
al norte del hemisferio, Groenlandia, donde llegó al puerto de Nuuk,
pues los hielos le impidieron continuar más hacia el Polo. Donde
en pleno hielo como un montañero puso la bandera de España unida
a la de Europa y la de Galicia, más un letrero donde señalaba la
distancia desde su tierra a ese punto, como indican las fotos.
Lo
que me parece incomprensible es la poca importancia que los organismos
locales, caso del ayuntamiento, cofradías de pescadores, asociaciones,
mayoría de vecinos, e incluso autoridades deportivas o de otra índole
del Gobierno de Galicia, salvo el RCN de Sanxenxo, a esta persona
que debía tenerse como icono de navegante solitario gallego, Sanxenxino
y Portonovés por sus hazañas en rutas tan difíciles y peligrosas,
más aún, para hacerlas con ese velero.
Si
quizás no fuese Suso Leiro y fuese cualquier advenedizo forastero,
su llegada seria un gran acontecimiento y recibimiento. Incluso
Piñeiro, que estaba como muchos piensan que está Leiro, se le han
hecho monumentos por duplicado, plaza, e incluso se le quería poner
su nombre a una calle. Pero es Suso Leiro o "xogadiñas",
que estáŠ, no merece un recibimiento más acorde con sus hazañas,
por parte de los organismos oficiales y no oficiales.
Pero
estando, como dicen que estአ¡hay que tenerlos!, para hacer estas
aventuras, qué se atrevan otros, y con su edad. Somos muy poco dados
a ensalzar y reconocer los meritos de los nuestros. Puede que se
reciba mejor a algún cantante. Quizá sea la envidia que nos corroe,
cuando alguien conocido hace cosas que otros ni soñamos, y estos
hechos, ensalzan y le dan más nombre a nuestra patria chica. Adelante
Suso, alguien recordara y reconocerá tus proezas.
16/07/08
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